Es una estampa muy común o cotidiana que al salir del colegio, o en la hora de comer, en la hora del cuento o en el momento que acostumbremo...
En estos momentos, con bastante probabilidad, habrás escuchado hablar sobre los cambios tanto estructurales como organizativos que se realizan a día de hoy en los patios escolares. Especialmente, si te dejas caer por aquí, lo sabrás, pues esta temática es parte del grueso de mi divulgación en Atención Selectiva. Por tanto, el patio escolar, como centro neurálgico de la relaciones sociales que se desarrollan en los centros escolares, debe ser democrático, debe atender a todo tipo de diversidades, debe y puede ser más plural y ofrecer más posibilidades, pues es en sí, un ambiente que educa. Y vaya si educa. En los patios escolares se trabaja de modo indirecto toda una serie de contenidos emocionales relacionados con las habilidades sociales a través del juego. Este juego, puede y debe ser libre, pero un toque estructurado nos ayudará a mejorar las relaciones sociales, prevenir el bullying y mejorar la calidad de juego de las niñas y los niños con diversidad funcional.
Hasta aquí, nada nuevo en el horizonte. Si quieres realizar un cambio en tu centro escolar, te recomiendo la lectura de otras de nuestras entradas, que dejaré al final del artículo; pero, especialmente esta sobre "cómo empezar". Y si ya estás en el camino, o simplemente te apetece leer sobre este tipo de proyectos, hoy te quiero hablar de un hecho fundamental que nos ayuda a entender el porqué nuestras niñas y nuestros niños se cansan fácilmente, en un período de aproximadamente un mes, de los cambios estructurales que realizamos en los patios.
En estos momentos, con bastante probabilidad, habrás escuchado hablar sobre los cambios tanto estructurales como organizativos que se realiz...
Cuando era una niña, y este es un recuerdo que tengo muy vívido; me encantaban los juguetes y los juegos considerados tradicional y equivocadamente como masculinos. Las videoconsolas, el Scalextrix, los coches teledirigidos; pero sobre todo, los juegos de construcciones, eran para mí un estilo de juego que envidiaba, que quería, aunque bien es cierto que nunca los pedí.
No. Yo no pedí los Tente, lo que hacía era ir a jugar a casa de algún amigo que los tenía. Y creo que esta falta de agallas de pedir un tipo de juguete que me parece tan genial, es el motivo concreto por el cual, ahora que soy madre, tengo juegos de construcción (míos, solo míos) y los uso y los consumo más que nunca. Y es que me he reencontrado con un lado de mí misma que pensé que no tenía.
Soy una friki de los juegos de construcción. ¡Ala!, ya lo he dicho.
Y es que ya no son las horas y horas de diversión que te aportan, es que realmente no dejan de darte momentos llenos de creatividad, retos matemáticos, manejos de la física, y un kilométrico etc.
¿Que no me crees?
Los juegos de construcción ya no son lo que eran, ya no son ese simple juguete que tenían cuatro frikis (generalmente niños) y que consistían en amontonar piezas. Son juegos que inician a las niñas y a los niños en el pensamiento computacional, ampliando destrezas en la resolución de problemas, el afrontamiento de retos, el trabajo en equipo y también en el fomento de la creatividad. Son los abanderados del STEAM, un "nuevo" concepto que aplica disciplinas como la ciencia, la tecnología, la ingeniería, las matemáticas y el desarrollo artístico para atender a las nuevas necesidades de la sociedad del momento.
Por este motivo, desde Atención Selectiva no podemos más que recomendarlos para su empleo tanto en los hogares como en las aulas y hoy te traemos un listados de 5 de ellos que te ayudarán a trabajar el foco atencional de niños y mayores mientras juegan. Ahí es nada.
1. LEGO
Lego es quizás la marca de juegos de construcción con más fama del mercado y no es para menos. Desde 1932 vienen entreteniendo y educando a niñas y niños de todo el mundo. Consisten en bricks de ladrillos de diferentes formas y colores que se insertan entre sí, acompañados por manuales para el diseño de formas específicas que van desde naves espaciales a los castillos medievales, pasando por todo un abanico de construcciones de diferente índole.
Tienen varias líneas, como la técnica o technics (mi favorita, para montar diseños mecánicos con funcionalidad), mindsortm (construcciones de robótica y principios de programación), duplo (para los más peques de 1 a 5 años), Ninjago, etc.
Para empezar a jugar con LEGO, yo recomendaría el set Classic, la gran caja de ladrillos amarilla, con la que iniciarnos en la construcción tanto libre, como guiada por manual.
Y dentro de sus diferentes líneas, sus muchísimas temáticas, desde Star Wars al universo Harry Potter. Su fama es tal, que hasta el grupo Ikea ha sacado una imitación bastante buena de este producto. Evidentemente más barata, pero en mi opinión, le falta algo de magia...
Beneficios didácticos:
- Trabajo de la atención focalizada.
- Inicio en el STEAM.
- Trabajo de la creatividad.
Enlace de compra:
2. PIXOWORLD
Para mí el universo Pixo ha sido todo un descubrimiento y han pasado a ser uno de mis juegos de construcción favoritos. Su originalidad radica en que el tamaño de sus piezas es realmente pequeño (no más de un par de milímetros la pieza base), motivo por el cual el desarrollo de la motricidad fina, así como de la atención selectiva es brutal.
Otra cualidad que me encanta de la marca es la relación calidad precio. Tienen dos dimensiones o modelos en sus figuras a realizar, la básica y una XL que puede llegar a tener más de 2000 piezas. Sin embargo, en mi caso, prefiero las figuras de menor envergadura.
Beneficios didácticos:
- Trabajo de la motricidad fina.
- Atención selectiva.
- Trabajo de la coordinación visoespacial.
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3. MOLTÓ.
Beneficios didácticos:
- Motricidad y coordinación.
- Trabajo de habilidades matemáticas.
- Creatividad e imaginación.
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Beneficios didácticos:
- Trabajo de la conciencia ecológica (por su material sostenible y reciclable).
- Aplicación matemática de la escala real.
- Creatividad.
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5. TENTE
Y para terminar, notición. La marca de juegos de construcción Tente, que tuvo su apogeo en los 80 vuelve en breve, después de haber cerrado en 2007. La marca Tente, creada en Barcelona desde 1972, fue el juego definitivo de construcción en los hogares españoles y todos recordamos con gran nostalgia sus series Aire, Cosmic, Roblock, etc.
Un momento, creo que se me ha mentido algo en el ojo... 😭
iUnits Creations ha sido la casa encargada de resucitar a este tipo de juego de construcción al más puro estilo made in Spain; ya que si lo querías tener hasta ahora, solamente podías hacerlo a través de plataformas como eBay a precios, para mí, al menos, prohibitivos.
En fin, ¿recordáis aquella estantería que tenía tu madre con figuritas de cristal? Sí, aquella que era tan difícil de limpiar. Pues yo ya estoy haciendo hueco porque en la mía, con figuritas de construcción, creo que necesito hacer ampliación para que se vengan esos Tente. Ilusión máxima.
Beneficios didácticos:
- Atención selectiva.
- Motricidad y seguimiento de manuales.
- Historia de España (no es broma).
No hay enlace de compra todavía, pero lo habrá...
Mientras juega, un niño siempre se comporta más allá de su edad por encima de su comportamiento diario. Mientras juega, es como si fuera más grande de lo que es.
Cuando era una niña, y este es un recuerdo que tengo muy vívido; me encantaban los juguetes y los juegos considerados tradicional y equivoca...
Un nuevo curso empieza y como no podía ser de otro modo, no exento de nerviosismo, expectativas e ilusión. Con cierta dificultad las niñas y los niños le van diciendo adiós a las rutinas (o falta de ellas mismas) típicas del verano, para empezar a pensar en la nueva etapa o curso escolar que afrontan, el reencuentro con las amigas y amigos, los nuevos retos, sueños y metas a alcanzar.
Desde Atención Selectiva sabemos que este no es un momento fácil, especialmente para las familias que nos llenamos de recados y nuevas preocupaciones. Por este motivo hemos realizado un listado con 8 consejos para afrontar este inicio de curso 2021/22 aplicando la atención selectiva. Sí, focalizándonos en hacer que este momento nos traiga menos estrés y más disfrute. Mediante una buena planificación y teniendo en cuenta algún que otro simple aspecto, podemos lograr una vuelta feliz para nuestros hijos y nuestras hijas y también paz y calma de pasar este momento centrados en lo realmente importante, ellos mismos, ellas mismas.
Así que, para que no todo sean prisas, para que no llegue este momento desde la depresión de despedir el verano y la playa un año más; te propongo estos 8 consejos, nada novedosos y que probablemente ya apliques o conozcas, pero que vale la pena repasar para un inicio de curso genial.
8 consejos para un inicio de curso empleando la atención selectiva
Un nuevo curso empieza y como no podía ser de otro modo, no exento de nerviosismo, expectativas e ilusión. Con cierta dificultad las niñas y...
Un nuevo curso comienza y aquí estamos, contra viento y marea, y con los preparativos ya en marcha para tirarnos en esta piscina llamada educación. Gran parte del profesorado ya lleva unos días preparando nuevos modos de enfrentarse a la realidad educativa, que todo parece indicar, este año también estará marcada por la COVID-19. Y alumnado y familias, le van diciendo un adiós amargo, pero necesario, a las tardes interminables de playa o montaña, mientras se adentran en el mundano universo de cuadrar horarios y reconvertir horas de sueño y de tiempo libre en rutina.
Bendita rutina.
Todos la necesitamos al fin y al cabo, pero después de este verano, pocos serán los que quieran volver a los protocolos, al gel hidroalcohólico, a las filas y la falta de contacto, a las distancias de seguridad y otros andares. Aunque esto es inevitable. El segundo curso COVID comienza, y aunque no será tan memorable como el primero (crucemos los dedos, no vaya a ser...) o como el curso del confinamiento; debemos afrontarlo y asumirlo como hacemos siempre.
Un nuevo curso comienza y aquí estamos, contra viento y marea, y con los preparativos ya en marcha para tirarnos en esta piscina llamada edu...
Son muchos años ya, divulgando acerca de la calidad que me encuentro a diario en la enseñanza de todos los niveles educativos en España. No es casualidad, no resulta un capricho del azar, que cada día más iniciativas, proyectos, actividades, trabajos docentes y discentes, sean los protagonistas de las redes sociales, las noticias, del debate en el café, etc. Creo firmemente que la educación en España, más allá de generalidades o lo que diga PISA; goza de un momento de esplendor. Que además de lo evidente: que no todos los centros educativos son iguales, que hay docentes de todo tipo, que no todas las experiencias son innovadoras o están en la tendencia; en los últimos años la educación española ha evolucionado, se ha profesionalizado y ha alcanzado cotas tan productivas como creativas, altamente reseñables.
Esto que para mí no es una novedad, probablemente para ti tampoco lo sea, pues con el influjo de la pandemia muchos docentes han mostrado su compromiso por mantener un modelo educativo adaptado al alumnado, consciente del momento que vive, comprometido con la formación de una sociedad plena y más equitativa. Esto es algo que empieza a ser palpable y hoy quiero hablarte de una experiencia personal que me ha venido demostrando lo que en estas líneas expongo.
Recientemente he tenido el placer de participar como miembro (una feminista diciendo miembro, ya debemos quedar pocas) del jurado de los Premios Espiral 2021 y me gustaría compartirte lo que me he encontrado. Una experiencia gratificante y altamente didáctica que me ha hecho sentir orgullosa de la calidad educativa en España (y otros países de habla hispana) y que me ha hecho replantearme mucho mi propia metodología, así como reafirmarme en mis creencias más profundas.
Son muchos años ya, divulgando acerca de la calidad que me encuentro a diario en la enseñanza de todos los niveles educativos en España. No ...
Con un cansancio fuera de lo paranormal y muchos retos y experiencias vividas, cerramos este ciclo que comenzamos con el mayor de los miedos y las angustias.
El curso COVID se acaba.
Con los ecos de nuevas fases en las cuales iremos prescindiendo de la mascarilla en las zonas abiertas, le decimos adiós a un curso escolar lleno de sacrificio y dureza sin precedentes. Hacemos balance, recordamos lo aprendido y una vez más llega ese momento. El de las notas. Yo ya lo escribí por aquí, a mí lo de las notas me sigue pareciendo un engaño, pero qué remedio, si quieres trabajar en este mundo llamado educación, has de pasar por el aro.
Como todos los años, he calificado uno a uno a mis estudiantes, pero eso sí, este año no me he podido resistir y he enviado una nota más para casa. Una nota, una calificación, que pueda acercarse a la que les pongo por este duro año de trabajo. Un número que evalúe su gran esfuerzo, pero no uno comprendido entre el uno y el diez.
Esta es la carta a las familias de mi alumnado que envío para tomar conciencia de lo aprendido este año, que solamente puedo calificar con un gúgol.
El término gúgol (en inglés: googol, que ha dado nombre a la marca comercial Google) es el nombre de un número acuñado en 1920 por Milton Sirotta, un niño de 9 años, sobrino del matemático estadounidense Edward Kasner. Kasner anunció el concepto en su libro Las matemáticas y la imaginación. Isaac Asimov dijo en una ocasión al respecto: «Tendremos que padecer eternamente un número inventado por un bebé». Un gúgol es un uno seguido de cien ceros, o lo que es lo mismo, en notación científica, uno por diez a la cien.
1 gúgol = 1 x 10100 = 10 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000
El gúgol no es de particular importancia en las matemáticas y tampoco tiene usos prácticos. Kasner lo usó para ilustrar la diferencia entre un número inimaginablemente grande y el infinito. A veces es también usado de esta manera en la enseñanza de las matemáticas.
22-VI-2021
Queridas familias,
Por fin llega el tan ansiado momento de las notas académicas que opacan todo el trabajo realizado a lo largo del curso escolar. De nada valen todos los esfuerzos, todo lo alcanzado por vuestras hijas y vuestros hijos, que ven reducido a un número del 1 al 10 las horas de estudio, de lecturas, de trabajo de contenidos, de sacrificio.
No es culpa de ellas y de ellos, tampoco vuestra. La sociedad es así. Se encarga de irles clasificando desde que son infantes y el modelo educativo hace de este hecho, una cotidianidad. En lo personal, yo ya me he acostumbrado a este procedimiento. No olvidéis que con su nota, también me puntúo a mí misma, también me evalúo y clasifico todo mi trabajo de este año en una simple estadística.
El caso es que dentro de esta cotidianidad ya no me resulta difícil puntuar un examen, hallar una media aritmética, evaluar una prueba. Pero este curso escolar, es diferente.
¿Cómo evaluar todo el esfuerzo que han mostrado en esta situación histórica sin precedentes, entre protocolos, geles hidroalcohólicos, mascarillas, filas, distancias de seguridad, falta de contacto, etc.? ¿Cómo poner una nota al hecho de aguantar este momento en el que hemos normalizado un comportamiento poco afectuoso? No nos engañemos, cada vez que dijimos que lo estaban haciendo muy bien, también los habituamos a un contexto que para ellas, para ellos, ha sido injusto.
Así que yo os digo, que me niego a evaluar únicamente un contenido académico, porque este año han aprendido muchas cosas que no vienen en el currículum, este año han alcanzado metas que no hubiésemos ni imaginado, este curso se han superado y han construido aprendizajes de los de “para toda la vida”.
Creo que cuantificar todo lo que han aprendido con un gúgol,
es quedarse corta. Así que, espero que hoy, en la puerta del
colegio, o cuando habléis con los vecinos de las notas que han
sacado, valoréis el cómputo global de todo el trabajo de un curso tan difícil como extraordinario. Ya podéis decir orgullosos y orgullosas que la
nota de vuestras
hijas y de vuestros hijos, ha sido un gúgol.
Con cariño y llena de agradecimiento por vuestra colaboración, la tutora, Elvira.
Con un cansancio fuera de lo paranormal y muchos retos y experiencias vividas, cerramos este ciclo que comenzamos con el mayor de los miedos...
Hay un momento en la vida escolar de nuestra infancia que representa un hito en su desarrollo académico matemático. Yo no soy experta en el tema, pero lo cierto es que parece haber un antes y un después a la hora de afrontar las tablas de multiplicar. Y a pesar de que existen nuevas corrientes en el mundo de la pedagogía de las matemáticas que recomiendan no solo memorizar dichas tablas, sino entenderlas desde una visión global basada en su raciocinio; la parte memorística de este tipo de secuencias matemáticas es trascendental a la hora de pasar al siguiente nivel.
Sea como fuere, siempre supone un reto el transmitir este contenido, que si recordamos el modo en el que lo aprendimos aquellos que ya nos podemos llamar adultas y adultos; fue un castigo memorístico aburrido y sin interés. La inmensa mayoría nos acercamos a las tablas de multiplicar desde el aprendizaje más machacón y carente de entendimiento, pero es que además lo hicimos de un modo nada pedagógico y ni mucho menos divertido.
Así que cuando me llegó la aplicación Mategotchi a través de su creador Óscar Parra, no pude más que decir, esto lo tienen que conocer todos mis lectores, los docentes y las madres y los padres que tengan hijos en edad escolar. Esto sí que es un modo de aprender divirtiéndote.
Y así he estado, trasteando y conociendo esta app durante 21 días. He sentido que volvía a mi infancia, y no os lo vais a creer, he fallado alguna multiplicación. Esa automatización que tenemos de la calculadora y la falta de cálculos se me ha venido encima cuando he visto que fallaba alguna operación. Pero en general, me he divertido, me he quedado enamorada de mis varios Mategotchis, y ahora te lo puedo contar ampliamente en este artículo.
Mis 21 días pedagógicos probando Mategotchi.
Hay un momento en la vida escolar de nuestra infancia que representa un hito en su desarrollo académico matemático. Yo no soy experta en el ...
Estamos en la era de la red social y comienza a ser inevitable estar, al menos, presente en alguna de ellas. Ya sea por placer, por ocio, por comunicación, por negocio o por formación, por divulgación; estas se han convertido con el paso del tiempo, en el instrumento más demandado por usuarios de todas las edades, profesiones y casuísticas. Ninguno de nosotros conocía el alcance que estas plataformas tendrían en la actualidad, cuando firmamos nuestros primeros consentimientos de aquel Facebook que fue el comienzo de todo. Del mismo modo que los primeros de nuestros años en su manejo estaban llenos de naturalidad y frescura, hasta que se empezó a poner la cosa seria.
Entre algoritmos, influencers y campañas de marketing online, muchos descubrimos el poder de las redes para educar y para formarse y empezamos a conformar una imagen de ese docente 2.0, preocupado por llevar su trabajo más allá de las paredes de las aulas. Como docente digital y fan de las redes sociales, ya sabes que las pruebo todas porque son, por lo general, un modo de conectar con otras personas con tus mismos intereses, o incluso todo lo contrario (opuestas a tus metodologías) y aun así aprender y crecer.
Y en este afán por progresar en este universo digital que aporta y atemoriza en partes iguales, me he decidido a mostrar lo pedagógico que hay en todas ellas. A lo Samanta Villar, pruebo, trasteo, investigo, sigo cuentas y usuarios, comunidades que aporten, que sumen, que engorden con información de valor, surfeo en el lado menos desinformativo de nuestro ciberespacio (¡que oldie estoy, narices!). Y me lo paso genial, y aprendo y luego lo escribo y lo cuento todo, porque si eres nuevo, agradecerás este trabajo hecho, y si eres veterano, te encantará igualmente. Eso sí, no estoy las 24 horas de los 21 días, que yo trabajo en la pública, señores. Calidad. Estoy en mis ratos libres, pero analizo con criterio, con objetividad pero con cariño, para ofrecerte lo más destacado de cualquier app o red social que me propongas. A tu servicio.
Y sí, alguien propuso Tik Tok. Y sí, ya la he probado. Así que aquí te cuento lo que he descubierto en estos 21 días pedagógicos en Tik Tok.
Estamos en la era de la red social y comienza a ser inevitable estar, al menos, presente en alguna de ellas. Ya sea por placer, por ocio, p...











