Educación martes, 15 de junio de 2021

21 días pedagógicos probando Mategotchi

Hay un momento en la vida escolar de nuestra infancia que representa un hito en su desarrollo académico matemático. Yo no soy experta en el tema, pero lo cierto es que parece haber un antes y un después a la hora de afrontar las tablas de multiplicar. Y a pesar de que existen nuevas corrientes en el mundo de la pedagogía de las matemáticas que recomiendan no solo memorizar dichas tablas, sino entenderlas desde una visión global basada en su raciocinio; la parte memorística de este tipo de secuencias matemáticas es trascendental a la hora de pasar al siguiente nivel.

Sea como fuere, siempre supone un reto el transmitir este contenido, que si recordamos el modo en el que lo aprendimos aquellos que ya nos podemos llamar adultas y adultos; fue un castigo memorístico aburrido y sin interés. La inmensa mayoría nos acercamos a las tablas de multiplicar desde el aprendizaje más machacón y carente de entendimiento, pero es que además lo hicimos de un modo nada pedagógico y ni mucho menos divertido.

Así que cuando me llegó la aplicación Mategotchi a través de su creador Óscar Parra, no pude más que decir, esto lo tienen que conocer todos mis lectores, los docentes y las madres y los padres que tengan hijos en edad escolar. Esto sí que es un modo de aprender divirtiéndote.

Y así he estado, trasteando y conociendo esta app durante 21 días. He sentido que volvía a mi infancia, y no os lo vais a creer, he fallado alguna multiplicación. Esa automatización que tenemos de la calculadora y la falta de cálculos se me ha venido encima cuando he visto que fallaba alguna operación. Pero en general, me he divertido, me he quedado enamorada de mis varios Mategotchis, y ahora te lo puedo contar ampliamente en este artículo.

Mis 21 días pedagógicos probando Mategotchi.

¿Qué es Mategotchi?

 

Mategotchi es un videojuego que tiene como misión que nuestros peques aprendan a multiplicar de un modo realmente divertido, cuidando de una pequeña mascota virtual o tamagotchi. ¿Los recuerdas? Puros 90. Es más, fue Bandai quien en 1996 diseñó y comercializó el primer tamagotchi, y esta app del equipo de Óscar Parra conserva toda la estética inicial de las primeras mascotas virtuales que nos enamoraron a todos. El pixelado y la apariencia son realmente oldies, con unos gráficos preciosos y claridad total en sus funcionalidades.

Por si no lo sabías, te lo cuento yo, la palabra tamagotchi es una combinación de la palabra tamago, que significa huevo, y la palabra wo'chi que proviene del inglés watch, reloj. Y hasta en esto, la app es realista, pues cuando comienzas con tu Mategotchi, tienes ante ti, un pequeño huevo que solamente se abrirá si empiezas a multiplicar. Para ello, la app te proporciona un fácil teclado numérico que hará que tu pequeña mascota pase al estado de bebé (awwwww, no puede ser más mono...) y vaya creciendo mientras la niña o el niño van realizando multiplicaciones en la app.

Dice el equipo de Mategotchi que "la clave del juego es la constancia del niño, que debe multiplicar un poquito cada día para mantener viva su mascota"; y es que, como cualquier tamagotchi, si no multiplicas con asiduidad, ¡tu mascota se muere! Sí, te lo digo porque me ha pasado y da un poco de penita.

Además, tu Mategotchi evoluciona, hace que consigas desbloquear niveles de dificultad, te da medallas de reto y puedes visualizar tu progreso en las diferentes tablas de multiplicar. Y cuando evoluciona, sube el nivel, las respuestas fallidas restan, vuelves a empezar y sube la dificultad. Es un reto constante.

 

Como emplearla de modo educativo.

 

La aplicación pedagógica de esta app es más que evidente con el aprendizaje de las tablas de multiplicar, pero esta aplicación tiene más que lo que promete

De hecho, otras destrezas que desarrolla son la habilidad del cuidado de la mascota, entendiendo las necesidades que esta posee para crecer saludablemente. Además, el hecho de mostrarnos el progreso de las tablas en puntuaciones y tantos por cien, nos acerca al mundo de la estadística, ofreciendo información sobre las tablas de multiplicar que ya han sido alcanzadas por el alumnado, en cuáles falla más, etc.

En el contexto del aula, yo la emplearía en el tiempo libre entre actividades o tiempo de ocio. Muchos docentes empleamos tiempos de descanso (especialmente en los primeros cursos de la Educación Primaria) para desarrollar actividades lúdicas que muchas veces globalizamos con actividades TIC. Esta aplicación, me parece ideal en este aspecto, pues de este modo, el alumnado está practicando el cálculo de manera lúdica, y al entender que las tablas son un juego, así es como las afrontarán.

Además, en el aula, me parece que la funcionalidad que tiene la aplicación para subir el rango de popularidad de tu Mategotchi, a través de la introducción de IDs de otros usuarios; puede ser un buen modo de fomentar la competitividad (siempre sana, con ayuda del docente) o incluso de realizar concursos con otras clases, trabajar cooperativamente creando grupos de Mategotchis, etc.

En el ambiente del hogar, igualmente en ratos libres de juego, siempre dejando claro que es algo lúdico; me parece un modo genial de repasar las tablas.

Puntos a favor de su uso.

  • El principal punto a favor de esta aplicación es su concepción blanca. No tiene publicidad, no tiene ningún tipo de enlace a ninguna compra, vamos, que no es una máquina tragaperras, como tantas aplicaciones (especialmente juegos) que podemos descargar a día de hoy. Estamos en un momento crucial a la hora de abordar la tecnología con los más pequeños y en lo personal, me horroriza cómo se maneja el tema de la monetización de este tipo de recursos. La adicción a las compras en videojuegos es un problema serio y esas recompensas inmediatas que emplean ciertas apps, un modo de enganche muy miserable. Contar con apps como Mategotchi, que sabes de inicio que son seguras en este aspecto, es lo principal a la hora de tenerlas en cuenta para el uso con los y las más peques tanto en las aulas como en el hogar.
  • Los y las niñas aprenden a multiplicar casi sin darse cuenta. El componente lúdico de la plataforma hace que el juego plantee las tablas de multiplicar como un reto divertido y de este modo, aprenderán las tablas desde un enfoque plenamente visual.
  • Me parece una herramienta inclusiva. Por lo que acabo de comentar, su estética basada en lo visual me parece ideal para emplearla con niños y niñas con diversidad funcional. El teclado ocupa la mitad de la pantalla, lo cual hace que los números se vean claramente, para todo tipo de agudez visual.
  • Trabaja la atención selectiva. Ya estoy yo barriendo para casa. Pero es que mientras estás atento a las multiplicaciones, no atiendes a otra cosa. En este sentido también le he visto potencial con personas adultas que hayan sufrido pérdida cognitiva. Es un modo más de mantener activa la mente y no pensar en otras cosas. 
  • No sesga por género, no está sexualizada y es acorde con la edad en el contenido, la música empleada, la estética, etc.

Puntos en contra.

  • Lo de que la mascota muera, es una penita, aunque entiendo que es parte del juego. Igualmente, hubiese preferido no pasar por el trance...
  • En aprendizaje a través de lo tecnológico necesita de supervisión siempre y del control de los tiempos. Esto no es nada que dependa de la aplicación, sino de un control parental, pero sí es necesario tenerlo en cuenta. 
  • Siendo honesta, no encuentro más puntos en contra de la utilización de esta app.

Conclusiones y por qué lo usaré.

 
En conclusión, la app Mategotchi me parece una herramienta muy acertada para la práctica lúdica de las tablas de multiplicar y su estudio desde los tiempos de ocio. La usaré en el futuro si doy clase de matemáticas en los cursos básicos de inicio en la multiplicación, y sobre todo, como madre, pues he contemplado como mi hijo pone ojitos a la app. He tenido que jugar con ella, que trastearla, durante estos 21 días, a escondidas; pues mi hijo tiene ahora mismo 6 años y no veo motivo para acelerar este proceso matemático. Eso sí, le ha resultado muy atractiva y ha querido jugar con ella. Y esto es lo que más me ha gustado. No lo ha visto como yo entiendo en aprendizaje de las tablas de multiplicar, sino como un juego con una mascota realmente genial con números debajo para jugar.


No te lo había dicho. Esta app tiene un coste de 1,79 €. Un precio más que asumible y que no paga que tus hijos, tus hijas o tu alumnado aprendan las tablas de un modo lúdico. Pero te tengo una noticia. Por ser seguidor o seguidora de Atención Selectiva, ¡podrás conseguir mañana esta app totalmente gratis! No tienes más que acceder a mi instagram, en el cual, a partir de las 18.00 horas, realizaré una dinámica para que puedas tener esta app educativa, por cortesía de Óscar Parra (hasta límite de existencias). 

Muchas gracias, Óscar, por tu atención para con los lectores de nuestro blog y también por trabajar para que nuestra infancia acceda al mundo de las matemáticas de una manera lúdica. Me he quedado enamorada de esta manera de ocio y de aprendizaje.

Y por último, si estás leyendo esto y tienes una app educativa y quieres que pase el estudio de los 21 días pedagógicos, ponte en contacto conmigo.
 
 

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Las matemáticas son un lugar donde puedes hacer cosas que no puedes hacer en el mundo real.
 
✓Marcus du Sautoy.

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