La semana pasada, y coincidiendo con la festividad de los Carnavales en muchos centros escolares, se conmemoró en fechas cercanas al domingo...
Las redes sociales, la comunidad docente y los periódicos de tirada nacional, se han hecho eco en los últimos días de una medida educativa g...
En una población mayoritariamente visual que está constantemente expuesta a un modelo incorrecto, un modelo apremiado por la rapidez, en el que WhatsApp, redes sociales y hasta rótulos televisivos se escriben con el único apunte a la celeridad; cabía esperar que el aprendizaje hiciese su trabajo. Hemos mal aprendido a escribir con errores gramaticales, sintácticos y ortográficos que repetimos por pura exposición a este modelo fallido.
Pero, también hay que decir, que nunca la escritura estuvo tan presente, fue tan democrática y popular, y especialmente pública. Con la llegada de las redes sociales, los textos que antes quedaban relegados al uso personal, se han extendido e incluso "viralizado" y esto ha provocado que la escritura esté más expuesta. Escribimos peor desde que conocemos cómo escribe todo el mundo. También es una cuestión generalizadora y hasta soberana.
Evidentemente el ámbito educativo también tiene mucho que ver. Los currículos, cada día más extensos y las nuevas demandas del aprendizaje hacen que la escritura quede reducida en horario de protagonismo. En contrapartida, nuevos valores han pluralizado las destrezas escritoras, como la inclusión o la personalización de los aprendizajes.
¿Y qué ocurre con la caligrafía?
Ese acto de organizar las diferentes letras, sus espacios, el ajuste al material, la visión espacial necesaria para escribir de un modo armonioso y bello, está desapareciendo. En la escritura digital no se desarrollan todos estos procesos del pensamiento, pero, esto tendrá un doble sentido. Las habilidades motrices que desprenden el juego, las manualidades y el hacer con las manos también serán beneficiosas para la mejora de la caligrafía y estas son, últimamente, bastante escasas.
Pero antes de que me digas que la culpa de todo la tiene la tecnología, quiero comentarte que esta no es mi opinión. La culpa de todo, la tiene el estilo de vida que decidimos llevar, rápido y apresurado, sin cabida para pararse a escribir correctamente y con la debida importancia. Estamos más ocupados yendo de un lugar a otro que dejando que los niños y las niñas experimenten motrizmente y mejoren sus habilidades para poder escribir de un modo que ya hemos asimilado, es cosa del pasado.
Escribir, un reto atemporal y variable.
En una población mayoritariamente visual que está constantemente expuesta a un modelo incorrecto, un modelo apremiado por la rapidez, en e...
Hola y al grano. Novedades.
No sé ni cómo empezar esta entrada, este post mítico en el blog, un escrito muy especial donde hago balance del año. Y es que este 2023, ha sido el año en el que menos he divulgado a través de esta, mi casa; así como a través del podcast homónimo, Atención Selectiva. Cuando estoy próxima a cumplir los nueve años, ni más ni menos, del nacimiento de este proyecto, me apena bastante no poder haber generado tanto contenido como otros años en los que fui más activa.
Pero todo tiene un motivo, y es que este año he estado generando contenido para otras comunidades, además de para mi centro, el CEIP Mestre Martínez Alonso, para otras personas con las que he hecho equipo y es que en realidad, no he parado de trabajar.
En esta entrada te muestro, lo que ha pasado con Atención Selectiva y los sitios en los que me he colado, siempre recordando que si todo proceso tiene un inicio, para mí el comienzo siempre será este humilde blog, que sigue estando en blogger, sencillo y sin mucha pretensión, con su apuesta única por el contenido.
No sé ni cómo empezar esta entrada, este post mítico en el blog, un escrito muy especial donde hago balance del año. Y es que este 2023, ha ...
¡Bienvenidos, lectores y lectoras, devoralibros y amantes de la literatura infantojuvenil! Hoy traigo notición fuera de lo divulgativo y te la traigo en primicia.
Si eres seguidora o seguidor de esta bitácora, ya sabrás que desde hace muchísimos años, escribo de manera creativa en dos géneros que me apasionan, el microrrelato y la literatura para niñas y niños.
Pues bien, estos días me encuentro emocionada de poder presentar mi nuevo cuento infantil que espero pueda llegar a niños, adultos, docentes y a cualquiera que quiera experimentar el mundo desde una perspectiva fresca y emotiva. Permíteme presentarte "Mariposas en el estómago, pájaros en la cabeza y hormigas en los pies", una historia que invita a todos a sumergirse en la mente de Julia, una niña cuyas perspectivas desafían las ideas preconcebidas.
¿Qué ocurre cuando el mundo se ve a través de los ojos de un niño? Con una mezcla de humor, emoción e introspección, esta historia nos lleva a un viaje a través de los pensamientos y emociones de Julia, mientras enfrenta situaciones que todos hemos vivido. Desde la incomprensión de los adultos cuando queremos expresarnos, a la expontaneidad de repensar un mundo que no está creado para las niñas y los niños. Julia nos lleva de la mano a un lugar donde la imaginación se entrelaza con la realidad y donde el sentido literal de su pensamiento la mete en algún que otro lío...
"Mariposas en el estómago, pájaros en la cabeza y hormigas en los pies": una aventura llena de diferentes perspectivas.
¡Bienvenidos, lectores y lectoras, devoralibros y amantes de la literatura infantojuvenil! Hoy traigo notición fuera de lo divulgativo y te...
El adultocentrismo es una relación asimétrica de poder, es decir, la preponderancia del modelo social adulto frente al prototipo social de la infancia. Se normaliza que la masa social tipificada como mayoritaria y por tanto normal, sea la del varón, caucásico, heterosexual y en la mediana edad. Fuera de esta normalidad, el resto de estratos sociales están guiados en su presencia colectivo ciudadana, desde el prejuicio.
El problema es que no nos cuesta tanto identificar una situación xenófoba, homófoba o machista; pero cuando hablamos de los prejuicios que se perpetran contra la infancia no nos resulta tan claro ver nuestra incompetencia.
En los últimos años, se ha venido llamando "niñofobia" a esta situación en la que se vulneran los derechos de la infancia, pero a menudo es entendida como una idea a lo hippie, de tres o cuatro madres exaltadas que nos volvemos inútiles y ciegas ante el amor que profesamos por nuestros hijos. Se nos infantiliza, se nos menosprecia y se nos tacha a menudo de personas poco cuerdas incluso, sin conocer que la teoría del adultocentrismo viene de lejos y habla de comportamientos protectores en exceso con niños, adolescentes y mayores.
Nuestra sociedad es plenamente adultocéntrica, ya te adelanto, y aunque no se reconoce el término por la RAE, se realizan actos discriminatorios contra la infancia más allá de los conocidos lugares de restauración que prohíben su entrada a los niños. Desde Atención Selectiva, queremos reflexionar hoy sobre 12 situaciones adultocéntricas en las que se vulneran sus derechos y te proponemos que las leas libre de ideologías y prejuicios, porque cualquiera de nosotros y nosotras se puede ver reflejada o reflejado al menos, en alguna de ellas.
El adultocentrismo es una relación asimétrica de poder, es decir, la preponderancia del modelo social adulto frente al prototipo social de ...
Comos sociedad cambiante que progresa y avanza marcando hitos en el transcurso de nuestra historia, uno de los cambios más notables que probablemente influirán en las sociedades del futuro es nuestro anclado concepto de imagen personal. Y me refiero con esto a nuestro sentido de la identidad, nuestras creencias personales, nuestro ideario, sentimientos, opiniones, vivencias,... En definitiva, nuestro autoconocimiento y nuestra manera de verificar ante nuestros interlocutores que somos así, desde el orgullo o desde la aceptación, pero somos como somos. El impacto de las redes sociales ha ayudado mucho a que se planteen estas situaciones en las que transmitimos nuestra imagen de manera autoafirmante. Son muchos los ejemplos de personas que emplean estas plataformas para transmitir mensajes relacionados con valores sociales como la igualdad de derechos o bien de respeto hacia los animales o de fomento de la ecología. De este modo, estos usuarios emplean las ventajas de estas herramientas puramente icónicas para transmitir información, pero a la vez, se están reafirmando en sus creencias personales. Igualmente, aquel que comparte el selfie, la noticia o el bulo, la canción, el evento, estará transmitiendo su imagen y creencias en cada publicación.
Y este modo de autoafirmar nuestra imagen, tal y como la percibimos en un nivel interior, ese conjunto de nociones de retales personales que conforman nuestra visión de nosotros mismos, resulta una perfecta arma de doble filo. Sirve para autoensalzarnos, para motivarnos y para mejorar en autoestima, pero si por un casual nuestra percepción de lo que los demás piensen sobre nosotros mismos no es similar a lo que nosotros mismos pensamos, estamos perdidos. Nótese el circunloquio, nos importa lo que los demás piensen de nosotros, pues queremos que nos vean, tal y como somos.
Autoverificación, redes sociales y aplicaciones educativas
Comos sociedad cambiante que progresa y avanza marcando hitos en el transcurso de nuestra historia, uno de los cambios más notables que pro...
Que vivimos tiempos complejos es algo innegable. La adaptación progresiva pero abrupta al nuevo marco legal educativo, contrasta con los ramalazos que nos quedan de la pandemia, con el desmorone de un sistema educativo que no estaba preparado para la no presencialidad y una brecha que más que digital, era de clase. Los testigos que nos han quedado de una etapa casi olvidada, pero que ha cambiado la educación y el sistema educativo para siempre.
Este curso escolar, me encuentro en una paradoja muy curiosa. He trabajado ya 18 años en la educación pública y me quedan otros 16 (año arriba, año abajo, para mantener el suspense) hasta la prejubilación, momento en el cual me seguiré dedicando a lo educativo, pero de otra forma, en un principio. Y por tanto, hago cuentas de que estoy un poco más allá del ecuador de mi carrera como docente institucional. Un momento muy claro y muy consciente en el que hago repaso y me doy cuenta de errores pasados para aprovechar lo que me queda con toda la intención de mejora.
En estos últimos años, he hecho balance del prototipo de alumnado que más ayuda necesita en el aula, el que suele suspender, el que irremediablemente y a pesar de muchos de mis esfuerzos y horas sin dormir no supera la materia. No sé tú, pero para mí, esto es un fracaso difícil de sobrellevar. Han sido pocos, pero los ha habido, y por suerte cada vez son menos, en mi caso. Pero todos sabemos que hay un perfil de alumnado que repite, que no pasa de curso, que suspende o que no aprueba, en general. Y este alumnado, suele ser el más desfavorecido por situación personal, historia familiar o procedencia. Que no era brecha una digital, vamos, que era una brecha capital. Y de esto quiero hablar hoy, porque creo que nadie pone remedio para que cambie mañana...
Efecto cuna.
En la actualidad hay evidencia científico estadística que correlaciona un ambiente familiar con un alto nivel cultural y capital, con el rendimiento escolar de los hijos y las hijas. De hecho, estudios PISA en diferentes países de índole latinoamericana arrojan datos específicos extrapolables a muchos otros sistemas educativos públicos precarios, con baja inversión y con falta de recursos.
El término "Efecto cuna" surge en Argentina durante la pandemia para reivindicar datos relativos al fracaso escolar por motivo de clase social y procedencia, que evidenciamos también en nuestro país y en tantos otros. Algo que en realidad todos sabemos que va más allá de la posibilidad de tener Internet, de la posibilidad de tener actividades extraescolares que complementen el currículo oficial. Algo que va más allá de cualquier oportunidad y que es un compendio de situaciones que separa, disgrega y marca una distancia evidenciada a la larga por el éxito y el acceso a etapas educativas superiores.
De hecho, José J. Bruner (2010) establece las siguientes variables que definen este fenómeno:
- Estatus social.
- Nivel de educación.
- Escolarización de los padres.
- Estructura familiar.
- Condiciones de salud del hogar.
- Bienes materiales y didácticos.
- Clima social y afectivo del hogar.
- Prácticas de socialización temprana.
- Calidad de interacción con pares y capital social de la familia.
- Acceso a educación preescolar de calidad.
- Elección de la escuela y preocupación, acompañamiento.
- Asistencia de los padres con relación a las actividades escolares del niño (o la niña, añado).
Vuelvo a repetir que esto que es más que evidente, que todo y toda docente conoce, supone una pieza clave en el éxito escolar; pero no es hasta hace aproximadamente unos tres años que empecé a escuchar hablar, que empecé e leer el término necesidades educativas personales. Que resulta que el fenómeno inclusivo en educación no se quedaba en la defensa y respeto por los derechos de las personas con distintas capacidades (que ya bastante es...), al alumnado extranjero, de tardía incorporación al sistema educativo, etc. No. Que incluir también es hacer que ese alumno, esa alumna que tiene una dificultad propia del hogar, una historia personal desfavorecida, un contexto social que no le deja avanzar; pueda acceder a la educación como acceden los y las demás.
El efecto cuna hace más que evidente que un hogar con cultura, con acceso a libros, a música de calidad, a oportunidades de crecimiento tanto personal como cultural y de ocio, es la clave para el éxito escolar. Pero... ¿Qué pasa con el que no tiene todo esto? ¿Qué pasa con la que además de esta falta, tiene una falta de amor, de respaldo, de apego? Pues como te habrás imaginado, este tipo de alumnado pasa a engrosar las filas de los suspensos, las repeticiones, el irse quedando cada vez más atrás... Y es que no compensa en este país, tanto como en otros, una ciudadanía culta en todos sus estratos; y esta situación suele coincidir más drásticamente en países machacados con crisis económicas o situaciones de empobrecimiento. Se ve que es necesario que en este tipo de países, donde evidentemente nos encontramos, algunos no piensen, no se culturicen y no accedan a lo que a otros se les da por derecho al nacer. Que sí, que en pleno S. XXI, tu éxito depende de donde nazcas, todavía. E incluso me atrevo a decir, si has nacido en un estrato social desfavorecido y has alcanzado el éxito, te ha costado el triple, igual que a mí.
Acabar con el efecto cuna.
Pero más allá de lo que pueda parecer, es sencillo seguir una serie de premisas para tratar de limar estas diferencias sociales desde lo educativo precisamente. Algunas de las medidas, que mi humilde opinión podrían ayudar a minimizar este riesgo de exclusión, serían las siguientes:
- Promover que las familias formen parte de la educación de sus hijos. Esto podemos hacerlo a través de diferentes acciones, como por ejemplo la creación de escuelas de familias que formen en aspectos fundamentales de la crianza de los hijos y las hijas, y brinden apoyo y redes de iguales. Pero también proponiendo escuelas abiertas, donde las familias sean partícipes, eliminando barreras entre profesorado y padres, madres, tutores, etc.
- Eliminación de los deberes. Una vez sabemos que los deberes o actividades para casa, dependen muchas veces de la ayuda o medios de los que el alumnado dispone, ya debemos entender a estas alturas que son discriminatorios. En el momento en el que pido al alumnado que trabaje en casa, y tenga una duda, debo tener claro que no siempre tendrá a alguien detrás para brindar ayuda.
- Apoyo a alumnado que está solo en casa. Además de lo discriminatorio (aunque todavía legal) que supone poner deberes, está la situación de esa infancia que pasa las tardes sin compañía en casa, y no solamente por abandono, sino que en muchos casos lo está porque en España es más importante el trabajo que la conciliación, que la sociedad, que la ciudadanía. Aprovecho para hacer un paréntesis y recordarte la mini temporada sobre conciliación en la que he colaborado con Mónica Lemos en su podcast Emprender Libremente.
- Personalización en los aprendizajes. Es fundamental para reducir desigualdades, personalizar en los aprendizajes tanto por arriba como por abajo. El ya clásico "piso bajo, techo alto" que promueva el talento de cada uno, de cada una, y que dé a todos y a todas un lugar, un momento de protagonismo, y por supuesto el éxito escolar.
Responsables y responsabilidad.
Si Beethoven hubiera nacido en Tacuarembó, hubiera llegado a ser director de la banda del pueblo.
Fuentes consultadas:
- https://www.elancasti.com.ar/opinion/2019/12/5/el-efecto-cuna-420755.html
- http://planificaciondocentecftucv.weebly.com/uploads/1/8/7/6/18769226/silvia_pulgar.pdf
- https://www.infobae.com/educacion/2022/05/05/efecto-cuna-como-son-los-16-de-cada-100-alumnos-que-terminan-la-escuela-en-tiempo-y-forma/
- https://www.nytimes.com/2020/03/17/technology/china-schools-coronavirus.html
- https://cms.argentinosporlaeducacion.org/media/reports/ArgxEdu_Conectividad_Coronavirus_.pdf
- https://jfcalderero.wordpress.com/2018/07/04/necesidades-educativas-personales-n-e-p/
Que vivimos tiempos complejos es algo innegable. La adaptación progresiva pero abrupta al nuevo marco legal educativo, contrasta con los ram...









