Crianza domingo, 5 de enero de 2020

Navidades sin juguetes violentos

Supongo que ya es un poco tarde para dar la chapa con esto, para visibilizarlo o para mostrarlo una vez más y remover conciencias. De hecho, y visto lo visto, cada día que pasa, siento que este punto de vista a la hora de adquirir juguetes está cada día más ridiculizado, más ironizado y menos entendido. En estos momentos en los que todos tendréis hecha ya, la carta de los Reyes Magos, en los que ya estáis disfrutando de la ilusión que a los peques les hará recibir ese juguete que con toda antelación habéis seleccionado, justo en este instante, yo escribo mi carta a los reyes magos. Y les digo...

Queridos Reyes Magos:

Ojalá en esta Navidad ningún niño reciba un juguete violento.

FIN.

Y es que es así de simple. Así de sencillo y rotundo es de entender, que si queremos erradicar la violencia de nuestras vidas, deberemos erradicarla desde los más pequeños detalles, y con especial atención a cómo la mostramos a los más pequeños. Porque un juguete violento solo sirve para legitimar que se use la violencia jugando. Pero esto que resulta tan sencillo de entender, es un punto del debate a la hora de elegir regalos que no nos estamos planteando. 

A mí me deja totalmente atónita el cuidado que tenemos en la actualidad para no sesgar por género a la hora de elegir un juguete, cómo intentamos desechar esa idea retrógrada del binomio rosa-azul; pero a la hora de preocuparnos por si un juguete es adecuado por su corte violento, a galeras a remar. Que no interesa, vamos. Que tendríamos que desechar un 40% de los juegos y juguetes actuales, que nos meteríamos en un berenjenal tremendo con el universo videojuegos, que no sabríamos dónde poner el corte de edad, que serían muchas escusas para tener que hacerlo bien y por tanto, adiós a franquicias como Star Wars o Marvel. No nos interesa.

Durante estas fiestas estoy viendo una serie de documentales en Netflix que desde luego te recomiendo por varios motivos, The toys that made us. En varios episodios hacen una revisión de los juguetes más icónicos de todos los tiempos. Barbie, Star Wars o G.I. Joe, son algunos de los ejemplos. Es interesantísimo descubrir cómo la industria juguetera nos manipula a través de nuestra infancia. Es que ves a ejecutivas de Barbie defendiendo que esta muñeca ha empoderado a las niñas de los 50 y los 60, ofreciéndoles modelos de desempeño laboral que entonces las mujeres no tenían (médica, abogada, astronauta,...) y a continuación sale el modelo Barbie fiesta de pijamas, con su báscula y un libro en el cual estaba escrito: si quieres adelgazar, no comas. Vamos, la Barbie que todos querríamos para nuestros hijos, ¿verdad? La que promueve la anorexia, ni más, ni menos.

Pues este no es el capítulo más decepcionante. El de G.I. Joe, en mi opinión, se lleva la palma. Pero no te voy a contar nada, porque quiero que lo veas, para que entiendas cómo nos manipulan para darle al niño o a la niña la imagen de poder que ansía, a través de modelos de juguetes violentos. Todo es una campaña de marketing totalmente agresivo, que usa a la infancia para acercarla al mundo adulto y a esa idea de poder; para una venta asegurada, que a las grandes compañías jugueteras es evidentemente, lo que les interesa. En la colección de documentales hacen alusión a este principio económico. Explican cómo los niños y niñas de corta edad están cansados de las regañinas, de los mandatos y de que el adulto sea el que maneja el cotarro. Por tanto, la imagen de poder que puede representarse mediante el juego, es para ellos un estímulo muy saliente. Y el entorno violento de un juguete, va a favorecer esta idea de control y de poder.

Fragmento del fotograma de The toys that made us de Netflix.
Esta fotografía que ilusta el artículo de hoy, forma parte del documental del que te hablo. Y, ¿qué vemos aquí? ¡Vaya! Ya no me siento tan sola. Son mujeres de mediados de los 60 en plena campaña por la erradicación del juguete violento. Sí, ya en los 60 había personas luchando por la paz y estas señoras no eran hippies. Lo digo para que no olvidemos que el movimiento hippie se ridiculizó para poder volver a promover el belicismo, pero el motivo por el que luchaban era el mismo que el de estas señoras. Todo mi respeto para las que en su día hicieron historia. Pero volviendo al juguete, antes de la crisis de Vietnam, en EEUU este tipo de juguete tenía gran popularidad, hasta que surgen los movimientos pacifistas. El país se vuelve antibelicista y empieza a tomar conciencia de la importancia de no vender modelos violentos a nuestra infancia.

Y boooom.

Sí, booooom. Varias empresas jugueterías se desploman en bolsa, porque de repente el soldado, la escopeta, la pistola o incluso la nave de guerra dejan de ser el juguete que todo padre o madre quiere, y por tanto, que todo niño o niña necesita. Pero con la subida de Reagan al poder, se vuelve a este tipo de nacionalismo rancio que fomenta un americanismo ególatra y conquistador, que vive del principal negocio que mece la cuna del mundo, el armamentístico. Y así hasta nuestros días. O nos cae otra oleada hippie libre pensadora, o mucho me temo que este negocio no cambiará.Y no hace falta que te diga que lo que trisunfa en EEUU es lo que marca la moda o tendencia que llegará hasta nuestras casas, con muy ligeras modificaciones.

El juguete violento a la orden del día.


Pero después de hacer este repaso por la historia del juguete violento, vamos con la actualidad. Aquí tenemos algunos ejemplos de los juguetes más inofensivos que cualquiera puede comprar en la cadena de ventas por antonomasia, Amazon. Estos son los juguetes de hoy en día. Echemos un ojo.
FUENTE: Amazon.
Adivina cuál de las fotografías a modo de ilustración de arriba es un arma de verdad. Tómate tu tiempo. Una de las cinco no es un juguete. No te lo voy a poner fácil. Al final del artículo y solamente al final descubrirás cuál de ellas no es un juguete.
FUENTE: Amazon.
La pistola que ves abajo a la derecha ni siquiera tiene recomendación de edad. El rifle a lo profesional, viene recomendado para niños a partir de los tres años. Pero, ¿sabéis qué es lo mejor? Es una pistola de agua. ¿Cómo te quedas? Es una inofensiva arma para disparar agua. Porque, ¿qué daño puede hacer una pistola de agua? Pues esta por lo que se ve, mucho, porque es realmente IGUAL a un arma de verdad.


Esta es la descripción del producto:

JINGYD Pistola de Juguete con Bomba de Agua, Combate Militar Rifle de Francotirador de élite, Niños al Aire Libre CS Bomba de Agua Rifle de Francotirador de Juguete +10000 Bomba de Agua.

De corazón, a todos los que sois influencers de Amazon, os echo el testigo. Hagamos algo. No puede ser que queramos que niños y niñas jueguen a ser francotiradores de élite. No.

Qué podemos hacer.


Y como no todos tenemos el poder de hacer que una gran compañía se lo piense, como es el caso de Toys U Us, que desde 2015 no vende pistolas de juguete en ninguna época del año; aquí te doy toda una serie de argumentos para que uses cuando estés en una encrucijada con el cuñado o la cuñada de turno.

"Pues yo me crié con pistolas y no salí tan mal".


Por supuesto, falacia. No se puede medir a toda la generalidad de la infancia mundial por la experiencia de una persona, ni de dos, ni de cien. Además, ¿qué significa no salir mal? Porque si significa no ser violento, habrá que recordarle a mucha gente que hay distintos tipos de violencia. Una de ellas pasa por hablar agresivamente a los demás, por humillar o simplemente por no dejar hablar. Hay muchos modos de ser violento, y a lo mejor, no estamos tan bien como pensamos. Nuestra sociedad emplea la violencia en muchos aspectos que son cotidianos, al conducir, por ejemplo; con personas que están cara el público; etc. Evidentemente no vamos a echarle toda la culpa a los juguetes de los males sociales, pues son muchas las causas de la conducta violenta, pero creo que es evidente que los juguetes violentos son instigadores de la conducta violenta, pues se usan para jugar a ser esto mismo, violento.

"Pues a mi hijo lo crié con pistolas y no salió tan mal".

Igualmente, falacia. Es más, no nos escudemos en no contestar por respetar el estilo de crianza de los demás. Si queremos cambiar las cosas, habrá que ser consecuentes. El juguete violento sobra. Evidentemente en cada casa, que cada quien obre como quiera. Pero si se da la situación de que un niño tiene acceso a juguetes violentos, también puede tener acceso a videojuegos violentos, pues estos no son de verdad; o a ver películas con contenido violento, porque todos sabemos que las películas no son reales. Y así hasta llegar a ejercer la violencia. Todo son pequeños pasos.

"Antes había juguetes así y no pasaba nada".


Ya llegaron los modernos, que dirán algunos. También se sacaban las muelas sin anestesia, se pegaba a los niños en los colegios o se fumaba en los hospitales. ¿Tiempos pasados siempre fueron mejores? Creo que no.

"¿Qué mal puede hacer una pistola de agua?"


Yo misma me lo he preguntado muchas veces. Desde luego, si queremos tener convicciones férreas, lo primero es intentar desmontarlas nosotros mismos. La autocrítica es un bien necesario. Ahora, qué quieres que te diga. Vuelvo a pensar en el rifle de francotirador de élite y...

"Pero si niquiera saben lo que son".


Exacto. Porque en un mundo hipotéticamente bueno, con buenos valores, nunca lo sabrían. No saben lo que son hasta las conexiones cerebrales hacen su trabajo, hasta que les den sentido. Por desgracia, se da el momento en el que sí saben lo que son y conocen para qué sirven las armas. El contenido violento está a diario presente en nuestras pantallas y es muy difícil que un niño no entienda su funcionamiento. Evidentemente a menos edad, menor comprensión. Pero sería un error muy grande pensar que son inocentes, o lo que es peor, poco inteligentes. Por desgracia, lo saben.

"Tendrán que tener juguetes que representen la realidad. La guerra forma parte de nuestros días".


Y la mejor manera de eliminar la guerra, ¿es jugando a ella? ¿La mejor manera de erradicar la violencia es jugar a ser violento? Creo que no, rotundamente.

Por último, mucho cuidado con los juguetes violentos enmascarados. Por ejemplo, ciertas peonzas de batalla muy de actualidad en los parques y reuniones infantiles. A veces hay que investigar un poco sobre los juguetes que ofrecemos a nuestros hijos, porque algunos de ellos parecen inofensivos pero promueven un comportamiento violento, quizás más sutil, pero no por ello menos preocupante.

Otra Navidad es posible.


Pero no me quiero despedir de un modo tan poco positivo, porque mientras escribo se me nota un poquito la inquina, y yo estoy muy por la labor de promulgar con el ejemplo y mostrarme muy pacifista sin perder un ápice de pasión.

Quiero hacer algunas recomendaciones para disfrutar de lo poco que queda de estas fiestas con plena atención selectiva. De corazón. Si aún tienes esa pistola o ese rifle, guárdalo. Y además, te quiero recomendar esta otra opción alternativa de carta a los Reyes Magos, una que hará que tus hijos o familiares valoren lo realmente importante en estas fechas, que es compartir. Si haces clic aquí abajo en la foto, podrás escribir una carta solidaria a los Reyes Magos, haciendo que los más pequeños donen los juguetes que ya no usan. ¡Aún estás a tiempo! Esto sí que es un gran regalo que ofrecer a nuestra infancia. Más de 50 ONGs participan a través de Tablón de anuncios con esta iniciativa que me parece maravillosa.

https://www.tablondeanuncios.com/carta-reyes-magos-solidaria/
FUENTE: Tablón de anuncios.

Y para acabar te recomiendo también algunas lecturas del blog relacionadas con esta temática, por si quieres reflexionar, pues aún estás a tiempo de cambiar algún regalo y disfrutar de esta noche mágica sin promover la violencia.



Y desde la plataforma Tiching, te vuelvo a recordar este artículo que escribí en el que ya decía que #ArmasNoSonJuguetes.


* ¿Cuál de las armas de arriba no es un juguete? TODAS son armas. NINGUNA es un juguete. Sé que esta no es la repuesta que muchos esperabais. De hecho todas las armas de los ejemplos extraídos de Amazon están catalogadas como juguetes, pero su parecido con armas de verdad, ese equipamiento destinado a jugar de un modo agresivo, no nos olvidemos, normaliza el hecho violento. No nos olvidemos que un arma es un medio que utiliza una persona para conseguir un fin determinado, atacando a otras personas. No existen las armas de juguetes, existen las armas.

Los hombres, de pequeños, jugaban a la guerra y se batían con armas de juguete. De grandes, seguían jugando a la guerra con armas verdaderas. El mundo estaba gobernado por niños que se creían adultos.

✓ Federico Andahazi

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