En numerosas ocasiones hemos tratado aquí el tema del autoconocimiento y de las representaciones mentales que hacemos de nosotros mis...
Una vez más, volvemos a hablar de bullying.
Una vez más, volvemos a hablar de bullying. Los hechos, los actos, las verdades, las creencias, no tienen sentido por sí s o las. ...
Como seguramente sabrás si eres aficionado al mundo blogger, o si no te lo contamos aquí, en estos momentos se están celebrando los P...
Pero además de esta autoevaluación de nuestro interior, acostumbramos a comparar nuestro autoconcepto con ideales que nosotros mismos establecemos (nuestros "yos" internos: el yo ideal y el yo responsable, de los cuáles hablamos en esta entrada sobre LA TEORÍA DE LA AUTODISCREPANCIA). En este sentido, nuestra autoestima, o más bien, nuestra valoración de este autoconcepto en comparación con esos estándares idealizados de cómo deberíamos ser; causa emociones negativas relacionadas con nuestra identidad social. Este tipo de comparaciones con el otro, con aquel que considero mejor o con mayor estatus; generan un malestar físico, social y psicológico, siempre que esta valoración sea negativa.
La idea de autoestima , está íntimamente relacionada con nuestro autoconcepto , es decir, la percepción que tenemos de nosotros mismos. En ...
Esta semana, concretamente el miércoles 5, se festejaba el Día Internacional del Docente . Las redes sociales se llenaban de bellos mensaje...
Si ves más allá de la ventana, verás el mundo.
El conocido y reputado (especialmente desde la última y muy recomendable película que narra la historia de su experimento más controvertido, The experiment) psicólogo social, Stanley Milgram, se interesó a finales de la década de los 60 por los experimentos sociales que hacían que nuestros comportamientos se vieran influidos por las masas. Es decir, aquellas experiencias que analizaban, en el entorno más propio y natural del ser humano, huyendo de toda experimentación de laboratorio, las conductas influidas por una supuesta "mayoría". En este sentido, el psicólogo norteamericano creó una situación paradójica en la cual, varios sujetos compinchados miraban hacia un punto fijo en la ciudad de Nueva York. Inicialmente, uno de ellos, el primero, dirigía su atención a una ventana de un edificio en la cual se podía contemplar a uno de los colaboradores de Milgram, que tomaba anotaciones. Pero éste no usaba ninguna prenda de color llamativa ni hacía nada que pudiese llamar la atención de los viandantes. A continuación, se le sumaban más individuos (entre cinco y quince, para ser exactos), que observaban en la misma dirección. De este modo, se pudo observar un fenómeno curioso, según los estudios de Milgram. Un porcentaje muy elevado de los viandantes se paraba cerca de estas personas que observaban con todo detenimiento hacia la nada. Y es más, dirigían la mirada en esta dirección. Incluso aquellos peatones procedentes de las concurridas calles neoyorkinas que no tenían tiempo de parar a ver qué estaba sucediendo, miraban de manera asíncrona a sus pasos, a la ventana mencionada.
Si ves más allá de la ventana, verás el mundo. El conocido y reputado (especialmente desde la última y muy recomendable película que ...
¿Qué tienen en común Los Beatles, la gomina, Gran Hermano y el cambio educativo?
El efecto Bandwagon.
Incógnitas que según para cada quién tendrán una diferente respuesta, pero que no pasarán inadvertidas para los se dediquen profesionalmente al mundo de la enseñanza, para esos maestros y profesores más activos en la redes sociales, para la madre y para el padre aficionados al proceso educativo de la infancia, para el blogger que lo escribe, para el lector que lo investiga, para ti en este momento, para mí misma, y un kilométrico etcétera.
El cambio educativo está en boca de todos. Atendemos a un momento de transformaciones sistémico sociales y tecnológico culturales que lo avalan, pero ni siquiera existe un consenso a la hora de atribuir ese protagonismo que lo lidere. ¿Debe partir de los maestros y profesores? ¿Es responsabilidad de la sociedad? O simplemente, ¿es una responsabilidad estatal, por ser nuestros dignatarios los que realizan las leyes educativas y transforman y ordenan ideológicamente, haciendo oídos sordos a la ciudadanía?
Muchas incógnitas para una idea, una noción en auge. Un concepto, se podría decir también de moda. Una consideración a la cual unirse o criticar. Un dualismo, como hemos comentado en otras ocasiones, que hace que como individuo social te posiciones de inmediato hasta el punto de polarizar las opciones de respuesta (hablamos de este tema AQUÍ, en relación a las actividades extracurriculares o deberes y AQUÍ, en cuanto a corrientes en educación y lo que apellidamos en su día como bipartidismo educativo).
Pero, ¿por qué es tan importante este cambio? Y lo que me parece más interesante en este momento, ¿por qué todo el mundo quiere hablar de este cambio?
¿Qué tienen en común Los Beatles, la gomina, Gran Hermano y el cambio educativo? El efecto B andwagon. Recientemente, lo que se di...
Me encantaría que mi hijo se emocionase del modo en el cual yo me emocioné aquella noche de las Navidades de 1988. La noche que me regalaro...
Mañana.
El primer día.
Rompiendo las normas, el primer día de clase.
Mañana. Ese esperado día llega por fin, mañana. Los pasillos vacíos y asonoros del colegio, del instituto, del ala de Infantil...









