Educación domingo, 27 de agosto de 2017

SEO, el enemigo del conocimiento.



Así de contundentes volvemos después de un largo período vacacional, con una temática que pudiera parecer que no tiene mucho que ver con la Educación, pilar básico de este portal; pero nada más lejos de la realidad, el SEO es una amenaza a la difusión de contenidos en línea. El SEO es, el enemigo del conocimiento. Por este motivo, me gustaría hacer hoy reflexión educativa sobre el modo en el cual generamos y consumimos contenido en la red.

Desde hace largo tiempo vengo queriendo escribir sobre mi concepto de SEO, algo que para muchos se ha convertido en religión, ofreciendo una perspectiva desde su análisis ético en relación al conocimiento en nuestros días. Tanto si estás familiarizado con el concepto, así como si es la primera vez que lo lees, realmente te interesa conocer sobre su funcionamiento, que no es más, que la maquinaria secreta de la relevancia o popularidad en Internet. Con todo, debo admitir que no soy una experta en la materia, motivo el cual, no me supone un impedimento para hablar de su aspecto más ideológico, más filosófico en relación a la transmisión de conocimientos.

Pero para empezar y por contextualizar, ¿qué es SEO?

SEO


Más de 460 millones de resultados de su búsqueda en Google, lo avalan como una de las palabras más buscadas del momento en la red. SEO, acrónimo de Search Engine Optimization, es una actividad a la que se adhieren personas de diferentes campos para aparecer en los primeros puestos de las listas de buscadores como Google. Esto significa que desde la blogger más de moda, hasta el divulgador científico más reputado, y pasando por la ONG que busca más visibilidad; muchos de los artículos que puedes leer en la red no están escritos desde una óptica personal, científica o humanitaria, sino pensando en cómo ganar más lectores, cómo conseguir más presencia en la red, cómo hacer dinero de tu ocio. 


Tú dirás, ¡qué exagerada! De hecho si traducimos el acrónimo, no parece tan peligroso: Optimización de la experiencia de búsqueda. Porque es así es como lo venden, como una manera de atender a una experiencia directa de mejora de la búsqueda de un usuario. Vamos, que puedes estar tranquilo, porque los expertos en SEO van a hacer lo posible para que tu opinión no sea tan importante, ya ellos conocen qué es mejor para tus lecturas y el modo en el cuál te acerques a la información.

De hecho, el SEO es lo más parecido a la televisión que yo me haya encontrado en Internet, desde el punto de vista de la audiencia. Pero veamos cómo funciona un buscador, para demostrar esta alegoría. Pensemos en realizar una búsqueda, como todos hemos hecho en miles de ocasiones en la plataforma Google (buscador por excelencia, que no quiere decir el único) y busquemos, por ejemplo, el concepto atención selectiva.


Estos son los resultados que podemos obtener:

https://www.google.es/search?q=atencion+selectiva&ie=utf-8&oe=utf-8&client=firefox-b-ab&gfe_rd=cr&ei=SUOdWeOzOYit8weh3KOoBQ


Como veis, los compañeros de Psicología y mente, con un trabajo excepcional y sin la necesidad de estrategias SEO, son los primeros que aparecen en el buscador de Google, con su contenido sobre el término que da nombre a este blog, atención selectiva. Si no habéis leído su entrada, os la recomiendo encarecidamente.

¿Por qué es importante aparecer en el primer lugar del buscador? Es evidente. Si busco información sobre algo con toda probabilidad pincharé en el primer enlace, y es muy probable que esta información sea lo que necesito. O no. El caso es, que si mi página web o blog tienen publicidad, esto reportará un beneficio x. ¿Ves por dónde voy? Es importante no aparecer en la página seis de un buscador, porque las probabilidades de que entren en mi site son mucho más reducidas que las que tienen Psicología y mente (al menos en este caso).

Y aquí entra en juego el SEO y los motores de búsqueda. El SEO es esa herramienta que empleamos para aparecer en los primeros puestos de los buscadores, analizando cómo piensa la plataforma para indexar sus páginas. Pero lo que pudiera resultar fácil de emplear o al servicio del usuario, resulta ser una maquinaria de estrategias que nada tienen que ver muchas veces con ganar relevancia o magnitud de contenido, ni mucho menos, calidad. Por no decir que el SEO es efímero en su totalidad. Lo que ayer fue SEO, hoy no lo es y aquella estrategia que funcionaba, ya no funciona. Es decir, no importa el contenido, importa cómo lo presentes. No es necesario profundizar en mostrar conocimiento que genere inteligencia colectiva, lo que el SEO pretende es que llegar a más gente, desde la generalidad y desde la precariedad de la información.

El SEO y el conocimiento.


Por tanto tenemos que esta actividad o estrategia me faculta para estar directamente en los primeros puestos de Google o cualquier otro buscador, pero, ¿cómo? ¿Cómo se fomenta ese SEO? ¿Cómo trabaja esta estrategia? Pues de mil maneras distintas, ya que realmente no es una ciencia exacta, pero determinadas prácticas te acercan a la mejora del SEO desde un modo cotidiano (compartiendo tu contenido, por ejemplo) y otras requieren que retoques lo escrito. Con retocar lo escrito, me refiero a que este no puede aparecer como en una novela de Julio Cortázar, así que déjate la creatividad para otro momento. Si te adhieres al SEO, deberás escribir para ese lector fácil que no se pregunta a qué viene tanto título y tanto punto. El lector, que sólo lee en Internet.

Recientemente he estado trabajando desde Wordpress, con un nuevo proyecto del que pronto tendréis noticias. Wordpress es, para los que leen desde el desconocimiento, la plataforma para bloggers que más se adhiere al concepto de SEO. De hecho en la portada de su página ya te lo advierten con un contundente:


El 28% de Internet utiliza WordPress.

Se vende esa idea de estar con el mejor porque Wordpress está hecho, desde mi punto de vista, para crear contenido ganador, contenido al más puro estilo fuegos artificiales, contenido con la viralidad muy fácil y el criterio muy bajo. Y claro, trabajando desde su perspectiva, me he rebelado y me he declarado enemiga absoluta del concepto SEO. Los entresijos que la plataforma (mal vendida, en mi opinión, como más profesional), para bloggers y páginas web emplea para hacer artículos SEO, ha venido rematando una faena que ya llevaba tiempo rumiando. Con sentencias como:
48.3% de las frases contiene más de 20 palabras, que es más que el máximo recomendado de 25%. Trata de acortar tus frases.

o

Tu texto contiene 3 frases consecutivas que comienzan con la misma palabra. ¡Intenta ser original!

o


 1 de los subtítulos está seguido por más del máximo recomendado de 300 palabras. Trata de insertar otro subtítulo.


he llegado al hartazgo y a la preocupación e indignación.

¿Cómo es posible que una máquina pueda contabilizar la calidad literaria con argumentos como este? Usted estará midiendo con su SEO lo que sea que quiera, pero no tiene la más absoluta certeza sobre la veracidad gramatical y sobre el estilo. Si a esto le sumamos que es necesario tener una palabra objetivo (aquella por la que se vende un artículo, no nos engañemos), y que esta debe aparecer en el primer párrafo sí o sí, o que el título no debe tener más de x palabras o menos de y, o que te sugieren constantemente que añadas links a tu página y a otras, o que la densidad de la palabra objetivo no es suficiente,...; el dilema se va agrandando. Ya había leído en varias ocasiones que el SEO mata la creatividad, pero yo creo que mata el conocimiento, mata el contenido, mata la calidad y mata lo que es extenso y lo que no está dirigido para dummies. El SEO simplificará tu vida, porque te prefiere simple, sin mucho adorno, el consumidor ideal de contenido basura.

Así como te lo cuento, ha venido para quedarse, el McDonalds de la red.

Declaración de intenciones.

 

Desde esta plataforma me dirijo a todo lector que se asome para decir clara y abiertamente que aquí no se escribe teniendo en cuenta ninguna creencia o estrategia SEO. Aquí se escribe desde el conocimiento y desde la reflexión personal, sin buscar beneficio y sin promover el negocio. En este blog encontrarás información que busca generar un contenido de calidad, no lectores o clientes. Este sitio no es un mercado, no es un templo del emprendimiento, sino un ágora de inteligencia colectiva, donde todos sumamos sin la necesidad de que nos digan cómo opinar, qué escribir o qué es relevante para la sociedad.

Pero digo más, para toda persona con inquietudes relativas a la razón, que guste de compartir contenido por la red, El SEO es el enemigo del contenido de calidad. Si eres docente especialmente o curador de contenidos, no lo dudes, el SEO no sólo no es una opción, es una involución. Estar situados en los primeros puestos de los motores de búsqueda y recibir muchas visitas está genial, pero no a costa de todo. Por suerte, hay muchos blogs y páginas web que lo logran. Existen muchos factores que son inherentes a la educación, desde su sentido más humanista, y uno de ellos debiera ser el respeto al conocimiento. En un momento como el actual, esta herramienta, que te dice cómo llegar a una generalidad de público; está abogando porque la cultura se contemple desde un punto de vista reduccionista. Es importante y tenemos mucha responsabilidad a la hora de colgar contenido en la red. No todo vale. Así que, si eres docente, o científico, si simplemente quieres transmitir conocimiento desde Internet o tus propias vivencias; responsabilidad y criterio.

Frente al SEO, calidad.

Frente al SEO, desobediencia.

Frente a la manipulación social, creatividad y esencia.

Frente al negocio, valores y filosofía.

Frente a la mediocridad con el contenido y el conocimiento, atención selectiva.



Un placer volver.


Yo creo que desde muy pequeño mi desdicha y mi dicha, al mismo tiempo, fue el no aceptar las cosas como me eran dadas.
✔Julio Cortázar.

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5 comentarios

  1. Hola Elvira =) Me alegro de que vuelvas pisando fuerte!! Creo que un contenido personal, fresco, producto de una reflexión y una investigación previas y, en definitiva, de calidad, es lo más SEO friendly que podemos hacer los bloggers. Y eso es algo que los robots todavía no pueden hacer por nosotros ;)

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    Respuestas
    1. ¡Hola, chicos! Pues fijaros que es cierto, una reflexión muy positiva. El pensamiento humano es muy diferente al pensamiento dirigido. Igualmente, soy de las que escribo desde la motivación, motivo por el cual, no me gusta dirigir mis artículos mediante búsquedas en la red. Igualmente, muy respetable está opción, siempre que se considere el contenido como lo principal.

      ¡Un abrazo!

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  2. Comparto mucho de lo que dices... Pero me parece que puede existir un equilibrio... Aunque lo cierto es que cuando una quiere escribir con un estilo literario más poético o trascendental el SEO se va de paseo y muy rápido... Es así. De todas formas es una herramienta más, que si quieres usas y si no no... Pero el SEO es la matemática del éxito virtual, eso sin duda.
    Muack!!

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    Respuestas
    1. ¿De verdad? ¿El éxito virtual depende de la matemática del SEO? Pues que pena, ¿no? Al final, haces que me reafirme en mi visión. Jajajaja Abrazo, Mónica.

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  3. Hola Elvira!Buen post! Me sentí identificado, justo me puse a indagar que onda con eso de "1 de los subtítulos está seguido por más del máximo recomendado de 300 palabras..." que aún no se que significa y di con tu artículo. En cierta manera se ha vuelto excesivo al punto de no potenciar lo original y creativo. Me imagino a escritores de prestigio utilizando Seo by Yoast en sus próximas novelas... patético! Un abrazo ;)

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