Crianza domingo, 17 de septiembre de 2017

Tipos de atención y su aplicación en la infancia.

La atención, concebida como ese filtro de selección de la información más relevante procedente del medio que nos rodea, se ha venido convirtiendo con el paso de los años, en una de las cualidades perceptivas más estudiadas en el ser humano. Este complejo mecanismo de procesamiento de la información, está controlado por por distintas vías neurológicas e implica el apoyo de otros procesos cognitivos como la percepción o la memoria. Pero, además de su complejidad de funcionamiento, la atención nos permite llevar a cabo un amplio compendio de actividades de nuestra vida cotidiana. En este sentido, gracias a la la atención, podemos procesar la información más necesaria para nuestra actividad diaria, de modo que se vuele imprescindible a la hora de trabajar la cognición y para recabar conocimiento.

Este es uno de los motivos por el cual el estudio de la atención está recibiendo una gran acogida en la comunidad científica, que desde el punto de vista de psicología aplicada, le concede una gran importancia en diferentes ámbitos, pero especialmente en el educativo. Los avances en la identificación de Trastornos por déficit de atención y déficit de atención e hiperactividad, suman motivos para hacer una revisión concienzuda del término por considerar su implicación en los procesos perceptivos, cognitivos y motores en el desarrollo infantojuvenil. Además, su relación con el concepto de rendimiento en la realización de una determinada tarea, hacen de este proceso psicológico básico, uno de los mecanismos más importantes a la hora de abordar el aprendizaje.

Pero la atención, no es ni mucho menos, un concepto de fácil definición o clasificación. Para acercar el término que no deja de ser cotidiano, atender, significa discriminar entre miles de estímulos para seleccionar aquellos que son más relevantes para el organismo. Dicho de otro modo, cuando un niño te saluda, te está atendiendo en cuanto te selecciona como estímulo visual al que decide concederle mayor importancia que al resto de personas u objetos presentes en dicho contexto. Pero a la vez, atiende a tu reacción ante su saludo, es decir, si eres amigable o no; atiende involuntariamente ante ti mismo como estímulo, cuando su aparato locomotor eleva su mano para ejecutar el saludo y a la vez puede estar atendiendo a muchos otros estímulos que le resulten de importancia, como por ejemplo una pelota que sale botando por su lado izquierdo o la voz de su madre al llamarlo. A mayores, es notable recalar que la atención en este caso es visual, auditiva, voluntaria, involuntaria, abierta, encubierta... Es decir, lo complejo de nuestro organismo y lo cotidiano que se dan en el típico ejemplo de atención del que conduce un coche. Has hecho tu trayecto habitual, pero ni siquiera te has dado cuenta de cómo has llegado a tu destino y para esto has tenido que atender a mil estímulos diferentes, como a seleccionar sus consecuentes respuestas.






Conocer la atención y los diferentes tipos de atención, nos ayuda a comprender el aprendizaje y el funcionamiento cognitivo de los más pequeños y del ser humano en general, pero para profundizar más, haremos referencia a la clasificación de la atención para conocer más de cerca este proceso perceptivo de vital importancia en nuestros días.

Atención selectiva, atención dividida y atención sostenida.

Con los trabajos de Sohlber y Mateer, que propusieron una de las perspectivas de la atención fundamentada en los mecanismos implicados en su ejecución, podemos dividir la atención en atención selectiva, dividida y sostenida.


Atención selectiva.

La atención selectiva entiende el proceso cognitivo de la atención desde el punto de vista de la capacidad de procesamiento limitado de la información, es decir, atendemos selectivamente a estímulos que nos resultan relevantes en un momento dado, desechando aquellos irrelevantes.

Estamos ante un niño que suele tener atención selectiva como característica general, cuando tiene la capacidad de centrar su atención en una determinada tarea, sin que los estímulos distractores consigan despistarle. Además, la atención selectiva, también influye en la selección de la respuesta indicada para dicha tarea. Generalmente tienen atención selectiva aquellos niños atentos y mal entendidos como "bien educados". Son socialmente muy aceptados y buenos estudiantes. Son los adultos que priorizan, que saben decir que no, que centran su atención en objetivos de vida importantes para ellos, que tienen un trabajo o afición concreta o incluso una visión de vida clara y constante.

Podemos mejorar la atención selectiva de los niños mediante el mindfulness o la atención plena, que les ayuda a centrar su atención mediante un entrenamiento focalizado (puedes ampliar información aquí), mediante actividades de selección y discriminación de la información como pasatiempos (sopas de letras, búsqueda de diferencias, laberintos, sudokus, seleccionar el elemento diferente de un conjunto, etc.), auditivamente, discriminando distintos estímulos sonoros cotidianos, o mediante actividades artísticas (pintura de mandalas, tocar instrumentos, realizar obras de teatro, etc.).

Pero igualmente no podemos olvidarnos del elemento emocional a la hora de trabajar la atención selectiva con los niños, motivo de reflexión central de este blog. Los pensamientos recurrentes y automáticos, así como las rumiaciones, hacen que sea imposible concentrarse en los aspectos más relevantes de la vida cotidiana de los niños. Dicho de otro modo más filosófico, una correcta atención selectiva nos ayuda a ser más felices, a tener una mayor salud emocional y a centrarnos en lo que realmente importa, nosotros mismos. Daniel Goleman establece una diferencia entre los distractores sensoriales y los emocionales. En este caso, los distractores sensoriales afectarían directamente a la cognición, mientras que los distractores emocionales, serían más difíciles de afrontar. Las preocupaciones y los momentos de angustia y de tensión que a menudo deben afrontar, nuestros hijos, nuestros alumnos, son distractores que deben ser enfocados en el trabajo de la atención selectiva, pues pueden hacer que se desconcentren totalmente afectando no sólo a lo cognitivo sino también a su estado de salud.


Atención dividida.

La atención dividida entiende el procesamiento de la información en la simultaneidad de tareas. De este modo, estamos atendiendo de forma dividida cuando prestamos atención a varios estímulos a la vez y además realizamos o ejecutamos varias respuestas que pueden o no coincidir de manera motora o sensorial. La atención aquí está entendida desde el principio de distribución de recursos.

Estamos ante niños que emplean con facilidad la atención dividida cuando los vemos atendiendo a varios estímulos a la vez, generalmente más activos y enérgicos. Me refiero a este típico alumno al que ves hablando con su compañero de grupo durante una explicación y cuándo le preguntas:

"Fulanito, ¿qué acabo de decir?",

te lo contesta al pie de la letra. Sí, esos niños que tienen un poco de superhéroes y están pendientes de ti, de la mosca en la ventana y de un mundo interior que nunca acaba, los creativos, a veces frikis y con centros de interés cambiantes según el día.

Podemos mejorar la atención dividida de los más pequeños mediante actividades como los deportes (especialmente si son de equipo), el baile o la danza (que atiende a coordinaciones globales simples y también estructuradas), la música en general, tocar instrumentos, la percusión corporal, los juegos de canciones y percusión, así como muchos de los juegos populares (gallinita ciega, pañuelo, etc.),...


Atención sostenida.

La atención sostenida es aquella que en la que el niño es capaz de mantener el foco de atención en una determinada tarea y permanecer alerta en su ejecución durante un período concreto de tiempo. Está muy relacionada en el porcentaje de aciertos y fallos en una actividad, pues se sabe con evidencia científica que pasada media hora, la atención sostenida disminuye paulatinamente y el número de errores se incrementa.

Los niños que tienen una alta atención sostenida suele tener más aciertos en pruebas académicas. Son aquellos que manifiestan una concentración más exhaustiva y que muestran precisión y método. Muy ordenados, no solamente en una visión física sino también mental.

Se puede mejorar la atención sostenida (y se debiera, por otro lado), teniendo en cuenta los tiempos empleados para cada tarea, así como los cambios entre una y otra, teniendo en cuenta siempre esta media hora de margen para el error. Uno de los ejercicios más básicos para trabajar la atención sostenida es la lectura, aunque también actividades que requieren de una concentración durante un largo tiempo como ver una película o realizar una manualidad muy precisa. Todo este tipo de actividades mejorarían la atención sostenida.



Pero ninguno de estos tipos de atención se daría con facilidad en nuestra infancia de no ser por el arousal, el constructo psicológico que activa sus mentes para que se produzca la atención. Así que si has disfrutado o te ha servido para algo esta entrada, el proceso atencional es un must aquí, en Atención selectiva, por lo cual en nuestra próxima entrada profundizaremos en la relación entre arousal y rendimiento.

"En un mundo donde la educación es predominantemente verbal, las personas muy cultas hallan punto menos que imposible dedicar una seria atención a lo que sea palabras y nociones. Siempre hay dinero y doctorados para la culta necedad de lo que constituye entre los eruditos el problema más importante: ¿Quién influyó en quién para decir tal o cual cosa en tal o cual ocasión? (…) En cambio, apenas se hace el menor caso a las humanidades no verbales, a las artes de percibir directamente los hechos concretos de nuestra existencia."

 ✔ Aldous Huxley

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2 comentarios

  1. Qué interesante Elvira, espero el próximo con ansia 😊💚🌿👏👏👏👏
    Creo que la atención es un mundo inmenso...
    ¿Todas tenemos un poco de cada tipo de atención? Creo que sí, pero quizás mal desarrollada..

    Muack

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    Respuestas
    1. ¡Muchas gracias, Mónica! Sí, es cierto, la atención es una capacidad asombrosa y efectivamente no te equivocas, todos tenemos los diferentes tipos de atención, aunque siempre suele predominar una de ellas. En mi caso, desde pequeña siempre tuve muy buena atención divida, lo cual incide en la creatividad y otros factores positivos, pero no es resaltable en la concentración. Por eso, cuando me quedé embarazada y pude sentir lo que era la atención selectiva desde el punto de vista más filosófico, me enamoré de ella y procuro trabajarla a diario. 😍😍😍

      ¡Un abrazo grande!

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