Educación domingo, 18 de junio de 2017

ESTE AÑO, CONTIGO, HE APRENDIDO (A MIS ALUMNOS).


Otro año escolar que acaba y me da la impresión de que sólo han pasado días desde ese 12 de septiembre en el que dábamos por inaugurado este curso, 2016-17. Cada año que pasa, se me van más rápidos los cursos y trimestres entre trabajo y evaluaciones, entre actividades y fiestas, entre una riña aquí y un notable alto allá, entre cada decepción y cada triunfo, entre el llanto y la risa, entre tanto por aprender y por transmitir, por comunicar. Se me van pasando y casi ni me doy cuenta... Pero ahora sólo podemos echar una cuenta tú y yo. La cuenta atrás para las vacaciones de este verano que ya ha comenzado pisando fuerte, y que me deja esa sensación temprana de estar pensando en qué voy a ocupar tanto tiempo libre, acostumbrada como estoy a la vorágine que este trabajo desencadena; tú, tres cuartas partes de lo mismo.  Así que es hora de hacer balance de todo lo que nos ha hecho crecer a ti y a mí, porque hoy, no escribo para el lector de Atención selectiva, hoy escribo para ti, mi alumno, mi alumna, que me has acompañado en esta travesía inolvidable.

Este año ha sido para mí, un duro año de trabajo codo a codo contigo. 

Sí. Ya sé. Todos los años digo lo mismo y luego añado lo cansada que estoy y que no hay comparación con los anteriores, pero es que ¡esta vez es cierto! Puedo decir que me he entregado al mil por cien porque creo estar en un momento decisivo de mi carrera profesional y espero que esto haya influido algo en ti, de manera beneficiosa, claro está. Creo, honestamente, que te has superado con creces, que has conseguido metas que creías inalcanzables, que has logrado retos maravillosos; así que, aunque sólo sea por cercanía, me voy a otorgar algo de mérito en tu progreso. Lo cierto es que lo he intentado cuanto he podido. Y bueno, llegan estas fechas..., como siempre me pongo ñoña..., y aquí me tienes escribiendo estas cosas del corazón que me gustaría decirte a diario, aunque no siempre me atreva.

Todos los cursos son especiales, más cuando despides generaciones que pasan de etapa o que cambian de tutoría. Este año, me voy con la tranquilidad de saber que aún no hemos llegado a nuestro destino, que nos volveremos a ver en septiembre, pero con la misma sensación de haber cerrado un ciclo. Este año no es tan duro, porque seguiremos dando pasos juntos, pero sí hay algo que te debo, el motivo de estas líneas. Como todos los años, he aprendido mucho, de los libros, de los cursos, estudiando, investigando,...; pero como siempre, donde más he aprendido, ha sido en el aula. Con quien más he aprendido, ha sido contigo.

Así que no podía despedirme de ti sin desearte un feliz verano. Disfruta de estas merecidas vacaciones y gracias, de corazón, gracias por haberme dado tantos momentos, buenos y malos, experiencias de vida. Pero spbre todo gracias, por todo lo que tú me has enseñado. Un aprendizaje impagable en mi carrera en esta profesión.




Este año, contigo, he aprendido:


  • Que todos podemos ser especiales en un momento dado, todos podemos ser protagonistas y tener nuestro minuto de gloria, todos podemos ser grandes y geniales y sentirnos orgullosos por ello. Tú, has brillado este curso y tu luz ha sido mi inspiración para trabajar con más ganas.
  • Que las clases nos pueden ir bien y tener mucho éxito, o mal y que lleguen los suspensos, las decepciones; pero al final de cada jornada, tenemos que hacer balance pensando que al día siguiente, juntos, podemos hacerlo mejor. Lo hemos hecho y lo haremos.
  • He aprendido, gracias a ti, que la empatía es una llave que abre muchas puertas y que sólo conociéndote, te habré ayudado más que con cualquier explicación. Sí, esto tan grande, me lo has enseñado tú.
  • Que hay que tener agallas para contestarle a un adulto, pero si estás seguro de ti mismo, se pueden defender argumentos con solidez, con empatía y con respeto desde tu altura. Adoré cada momento en que tuviste el valor de llevarme la contraria desde el respeto y ese es un aprendizaje que vale oro, como mínimo. 
  • Que la única clave para conseguir tus metas es una suma de esfuerzo y constancia y que más allá de tus habilidades y talentos de partida, sin trabajo, nada se logra.
  •  Que no soy la única que trabajo en esto, vamos, que sin ti, todo esfuerzo sería en vano.
  • Que no se puede prejuzgar a principio de curso y pensar que alguien no puede, que le cuesta demasiado, que no lo va a conseguir; porque luego vienes tú, y rompes con todos los esquemas del mundo y todo lo que creía conocer ya no vale. A volver a empezar. Suerte que me lo has enseñado a tiempo.
  •  Que la creatividad no tiene límites cuando tu mundo interior está eclosionando y lucha por salir afuera de un muro de contención llamado timidez. A todos nos ha pasado, gracias por recordármelo.
  •  Que ningún contenido académico es importante si te sientes triste, apático o derrotado. No se puede aprender nada si no hay paz interior. Lo tendré en cuenta cada vez que me examine. Gracias.
  •  Que se puede ser íntegro y honesto con once años y dar lecciones de humildad a un adulto o a quien sea.
  •  Que dentro de cada uno de nosotros hay una historia que nos hacer ser como somos, que conforma nuestra personalidad, tengas la edad que tengas. Aprendí contigo, que la vida nos hace, pero nuestra esencia la tejemos a diario con nuestra decisiones, nuestros actos y nuestro modo de relacionarnos. Este año me has mostrado, con tu precoz sabiduría, que se puede seguir adelante, siempre.
  • Aprendí también, este poema que me regalaste: 
     
Queda prohibido llorar sin aprender,
levantarme un día sin saber qué hacer,
tener miedo a mis recuerdos,
sentirme sólo alguna vez.
Queda prohibido no sonreír a los problemas,
no luchar por lo que quiero,
abandonarlo todo por tener miedo,
no convertir en realidad tus sueños.

✓ Pablo Neruda






  •  O que Griezmann, es un jugador del Atlético de Madrid, que Clash of Clans es el mejor juego para smartphones del mundo y que con un spinner se puede desencadenar la primera guerra mundial (y he dicho bien, primera..., primera con spinners...., palabras tuyas 😱).
  • Que existen miles de razones por las que celebrar un fin de curso, pero la más importante eres tú. Contigo he aprendido que la fiesta empezó ese 12 de septiembre cuando dije: Buenos días y bienvenidos...

¡Hasta el curso que viene!

¡Muchas gracias!





 Queda prohibido no intentar comprender a las personas,
pensar que sus vidas valen más que la tuya,
no saber que cada uno tiene su camino y su dicha.


✓ Pablo Neruda

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1 comentarios

  1. Enhorabuena! Es muy loable esta carta porque muestras muchas cosas, entre ellas la más importante: vocación y entrega. Muestras eso y más con tus alumnos. Muy emotiva la carta, de verdad. Un abrazo!

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