Educación domingo, 16 de abril de 2017

FLIPPED CLASSROOM, ¿UN NUEVO MODELO DE CLASE MAGISTRAL?

Para los que somos adictos al trabajo, al mundo del aprendizaje, de la educación; suele ser común el pensar a largo plazo. No es de extrañar que estemos valorando el realizar tal actividad el próximo mes, o incluso seguir esta otra corriente pedagógica el próximo trimestre. Por soñar, incluso evaluamos posibilidades para futuros cursos académicos, pues raro es el docente que no se fija un ideal de profesionalidad a la que quiere llegar, ese estatus imaginario de superación como profesional y como mentor. 

De este modo, personalmente, llevo varios meses con una idea que me ronda la cabeza. Ya lo he comentado con algún compañero para sondear la visión de la metodología y creo que estoy por apuntarme al Flipped classroom

Así, a bote pronto, el nombre de esta popular metodología puede sonar algo..., me vas a permitir el chiste cutre y fácil, "flipado". Pero el caso es que esta es una metodología que cada vez engancha más a docentes y alumnos. De hecho, el popular DAVID CALLE, uno de los 10 finalistas del GLOBAL TEACHER PRIZE de este año, es uno de sus mayores representantes en la actualidad desde su recomendadísima plataforma UNICOOS

Pero, ¿qué es el flipped classroom






¿Qué es el flipped classroom?

Uno de los modelos de aprendizaje más alabados por los representantes de la innovación educativa actual es sin duda el flipped classroom. Esta "novedosa" metodología educativo pedagógica consiste en economizar el tiempo del aula, mediante ese "sacar afuera", dejar el contenido para el horario de después de las clases. Y, ¿cómo hacemos esto? Pues sirviéndonos de las TIC. En una clase flipped, el contenido se explica mediante un vídeo que el alumno visiona en casa o donde desee, pero fuera del horario escolar, para luego trabajar de manera práctica en el aula, con más tiempo para aclarar dudas y para reforzar estos contenidos. Por este motivo, recibe este nombre, que traducido al castellano sería "aula invertida", pues es una manera de llevarte los deberes a clase y el colegio o instituto a casa. 




¿Es el Flipped classroom una vuelta a la clase magistral? 


Pero claro, desde el desconocimiento, cabría pensar que esta metodología no es más que la vuelta a la clase magistral. De hecho, el profesor vuelve a cobrar protagonismo y ese magistocentrismo que tanto hemos criticado desde las nuevas y emergentes metodologías pedagógicas, volvería pisando fuerte. Hay muchas maneras de imponer una barrera entre el alumno y el docente. Si antaño estaba ese altillo o altar desde el que se sentaba cátedra a conocimientos, no olvidemos que YOUTUBE puede ser una manera de mirar desde arriba. Más si tenemos en cuenta, la popularidad de aquellos que a día de hoy dominan la conocida plataforma de vídeos, esos que se vienen llamando youtubers y que no son más que héroes y heroínas de la población joven. Así que, cabría pensar que el flipped classroom es el mismo perro con distinto collar. Y en realidad, así pensé yo cuando empecé a leer sobre este método. 

¿Un modelo anticuado o la revolución pedagógica?


Sin embargo, definir flipped classroom como una metodología que consiste en la mera grabación de clases magistrales no es atender a toda la realidad de este proceso metodológico. De hecho, la maniobra de grabar este tipo de clases se plantea como una manera económica para poder trabajar de un modo significativo en el aula desde procesos constructivistas que favorezcan el aprendizaje activo, es decir, que den el protagonismo al alumno y no al docente como cabría pensar. 

Debemos este revolucionario método pedagógico a los profesores Jonathan Bergmann y Aaron Sams del instituto Woodland Park en Colorado, EEUU; quienes decidieron hacer uso del power point para transmitir sus clases desde Internet a los alumnos que no podían asistir a clase, pero pronto vieron el potencial que la grabación de vídeos otorgaba en sus aulas. El contenido era explicado desde plataformas de grabado de vídeos y podcast para luego trabajar de modo activo en las aulas. 

A partir de aquí, el método se ha ido transformando hasta ganar solidez y adeptos entre docentes, alumnos y padres. No nos olvidemos que es un medio que proporciona que el conocimiento sea compartido por todos aquellos que forman parte de la realidad educativa. Por tanto, esto es lo que debemos tener en cuenta a la hora de implementar esta metodología en el aula:



Sus beneficios:

  • Economía de tiempo y planificación de los contenidos. 
  • Trabajo de los contenidos de manera globalizada con las TIC.
  • Trabajo de los estándares de aprendizaje relacionados con las nuevas tecnologías.
  • Conciliación e implicación de las familias.
  • Creatividad y regularización de los deberes.
  • Posibilidad de acceso inmediato al conocimiento en cualquier momento
  • Acercamiento a las nuevas tecnologías de un modo eficiente, no superficial ni peligroso. 


Sus déficits:

  • Discriminación por recursos informáticos.
  • Ampliación del tiempo de trabajo docente.

  • Posibilidad de caer en un magistocentrismo que no aprovecha el rendimiento del aula.
  • No todo el mundo está hecho para transmitir contenidos de un modo algo impersonal y distante, que requiere además valentía y responsabilidad a partes iguales.


Pueden existir más y menos beneficios y déficits en la metodología, pero esta es mi reflexión, con lo que concluyo:
Para mí, si no es una metodología que se respalde desde el trabajo docente en el aula de un modo activo no sirve de nada. Un docente puede ser un gran editor de vídeos y crear un gran contenido en la red que se transmita a una cantidad muy elevada de discentes, pero si este contenido no es reforzado por un profesional de la docencia en el aula, desde unos conocimientos teóricos del aprendizaje significativo, gamificador, globalizado, etc.; el método no será eficiente

Sin embargo, con este refuerzo del entorno escolar diario, y la ausencia de deberes o actividades extracurriculares, me parece una herramienta muy atractiva. Se puede conseguir un consenso entre el profesorado y la comunidad de padres de alumnos para que el visionado de vídeos sea la única actividad de estudio en casa. Esto supondría un referente de actividad lúdica, en un lenguaje muy adaptado al niño que se relaciona con el visionado de vídeos a diario, que está docto en materia informática en este sentido. Además, respondería a aquellas demandas de proceso de información visual y auditiva de muchos niños. Es una metodología creativa, que nos aporta un modo sano de relacionarnos en Internet y de compartir conocimiento. En definitiva, bien empleado, me parece un método muy positivo que estoy deseando emplear en el aula. Así que, antes o después, para dar más validez a este artículo de reflexión personal, lo emplearé en el aula y escribiré el artículo de vuelta.

Pero antes de finalizar, creo que es necesario hacer crítica constructiva de lo que este método puede llegar a ser, por lo que acabo con la cita final que enriquece todos mis artículos, siempre pensando que toda metodología tiene cosas positivas y negativas y que se puede llegar a convertir en una ideología, si no la apoyamos con otros métodos a mayores. 

Lo mejor que puedes hacer por los demás no es enseñarles tus riquezas sino hacerles ver las suyas propias. 

Goethe. 


Y tú, ¿te apuntas al flipped?

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