MEDALLAS EN EL EJEMPLO.




En reiteradas ocasiones, hemos hablado aquí en La atención selectiva sobre lo positivo de ofrecer a nuestra infancia, a nuestros chicos, ejemplos a los cuales seguir, figuras con las que sentirse identificado, héroes y heroínas a quien admirar. En esta sociedad incierta en la que el reality show manda, en la que lo fácil hace de cantamañanas, héroes nacionales, en la que no siempre brilla el que más lo merece sino el que más abanea las audiencias; es fundamental mostrar personalidades del mundo de la cultura, de las letras, de la música, de las ciencias y la tecnología, del emprendimiento...; con trayectorias positivas y dignas de admirar.



Pero si existe un terreno del cual podemos nutrirnos en cuanto a aprendizaje por imitación, sin duda, el del deporte, se lleva la palma. Una semana después de la finalización de los recientes Juegos Olímpicos celebrados en Brasil, todavía nos llegan ecos y reminiscencias de nuestros héroes del deporte. ¿Qué mejor ejemplo de superación, de esfuerzo, de entrega y disciplina, de aprendizaje, de trabajo en equipo podemos ofrecer a los nuestros?

Pero es que esto y mucho más es lo que nos hemos encontrado en estas Olimpiadas. Historias que nos han emocionado, que nos han hecho saltar del sillón para vitorear o para llorar que no nos llevásemos la medalla. Pues os digo que precisamente este año ha sido un espectáculo para los ojos y para el corazón, de excelentes atletas; pero también ha sido un año de increíbles historias. Esas historias que nos acercan al lado más humano del deportista, esas historias que nos valen de ejemplo para nuestros niños, para hacerles comprender lo que significa luchar por un sueño, trabajar por una meta.

Para mi modo de ver las cosas, este año en concreto, ha sido el año de las medallas en el ejemplo. Ese ejemplo que debemos dar a nuestra infancia, ofreciendo el lado más bello de trabajar y esforzarse por llegar a la meta y por competir con deportividad. Aquí os dejo, x ejemplos de atletas que no solamente son medalla de oro, plata o bronce, sino que son medallas en el ejemplo que ofrecen con su fuerza y espíritu deportivo.




Comencemos...



1. Medalla de oro en compañerismo. Nikki Hamblin y Abey D'agostino.


En palabras de Hamblin, la atleta neozelandesa que participó en representación de su país en estas últimas Olimpiadas de Río 2016 por la categoría de 5000 metros lisos:


"Independientemente de la carrera y el resultado en el tablero, es un momento que nunca vas a olvidar por el resto de tu vida..."



Y tanto que no lo olvidaron. Nikki Hamblin y Abbey D'agostino demostraron ser todo un ejemplo de compañerismo en el que todos (niños y adultos), nos podemos identificar en un modo de hacer bien las cosas, pensando en los demás antes que en intereses propios. Ambas atletas llegaron últimas en su competición de semifinales al ayudarse la una a la otra en sendas ocasiones. Por tan bello gesto, fueron repescadas para la final y siempre serán recordadas por su deportividad y su gesto sincero. Ninguna se llevó una medalla en Río, pero desde La atención selectiva les queremos dar nuestra medalla al compañerismo por esto:

video

2. Medalla de oro en resiliencia. Rafaela Silva.


La judoca Rafaela Silva, proveniente de Ciudad de Dios, ha demostrado que se puede salir de la depresión de la pobreza y de las favelas con esfuerzo y resiliencia. De pequeña sus padres decidieron que una buena manera para defenderse de la violencia en Ciudad de Dios, era que practicase judo, y la constancia de la brasileira la ha llevado hasta alcanzar el oro para Brasil. El primer oro proveniente de una favela, el primero oro que trae detrás de sí, un orgullo para los habitantes de las zonas más desfavorecidas de Brasil. En palabra de la medallista:

"Espero que esto sirva para los niños que ven el judo. Que crean que los sueños pueden hacerse realidad”

Imagen de 20 minutos

3. Medalla de oro en actitud. Alexa Moreno.


Es realmente indignante el juicio que de esta atleta se ha hecho desde los medios especializados, así como más concretamente desde las redes sociales. Un ejemplo más de que es necesaria una educación en su empleo y en las consecuencias de un mal uso. Sin embargo, con su actitud valiente ante las críticas, Alexa Moreno ha demostrado merecer más que un oro olímpico. El mejor ejemplo para nuestras niñas, toda mujer que según sus palabras tiene sentimientos.

"Me dolió. No soy un robot que no siente"

Y efectivamente, ninguno de nosotros tendría la fortaleza de aguantar las críticas ridículas y nada relacionadas con el mundo del deporte que ha tenido que sufrir la gimnasta mejicana. Por este motivo, es todo un ejemplo en actitud positiva ante las dificultades, y desde La atención selectiva nos queremos quedar con las imágenes que sus compatriotas mejicanos le han brindado como homenaje a su belleza muy por encima de lo cotidiano.


Ilustración de José Acosta. Imagen de CA Periodista


4. Medalla de oro en sentido del humor. Usain Bolt.


Con fans y detractores a partes iguales, estas han sido las Olimpiadas de Usain Bolt. Para algunos prepotente, para otros divertido; el caso es que no ha habido prueba en la que no haya dado que hablar ni foto en la que no fuese el protagonista.


Imagen de EFE

Por su sentido del humor en momentos de pura tensión y nervios, merece no sólo las tres medallas de oro que ha conseguido en Río 2016, sino también la medalla en el ejemplo para miles de niños que ven en el deporte un pasatiempo divertido, donde pasarlo bien es más importante que quedar el primero.

5. Medalla de oro en sueños cumplidos. Julius Yego.


El atleta keniata, Julius Yego, es todo un ejemplo de cómo los sueños se pueden hacer realidad. Su historia, rocambolesca a la par que entrañable, hace de este singular atleta, toda una revelación para los más pequeños. La medalla de plata y campeón del mundo de jabalina, comenzó su carrera como deportista de élite, ni más ni menos que ¡viendo vídeos en Youtube! Así como te lo cuento. La falta de entrenadores para esta disciplina en un país con tradición de fondo, hicieron que la creatividad de Yego y el sueño por ser campeón confabularan para llegar a ser un triunfador en Río, y en el ejemplo de cómo conseguir los sueños más inalcanzables.



6. Medalla de oro a la perseverancia. Ruth Beitia.


La atleta española de salto de altura Ruth Beitia creía retirarse en Londres 2012, pero decidió ir a por todas en estas olimpiadas de Río. Con 37 años a sus espaldas, siendo la mayor de sus compañeras en su categoría; consiguió, gracias a su metro noventa y siete de salto, el oro en su deporte y el oro como ejemplo de constancia y perseverancia. Es el ejemplo viviente de que nunca hay que rendirse.


Imagen de ABC

7. Medalla de oro al valor. Yusra Mardini.


Como una auténtica heroína del S. XX, Yusra Mardini, la nadadora de procedencia siria, tiene el valor de decirle al mundo:



"Nunca hay que rendirse."



La deportista que no resultó ser de las más protagonistas en los resultados de las piscinas de Río, es todo un ejemplo para aquellos que creen que no hay esperanza. Yusra Mardini decidió dejar el horror en Siria y vio de frente a la muerte cuando se estropeó la embarcación que la llevaba a ella, a su hermana y a otras veinte personas a un lugar más seguro. Gracias a que se tiró al mar para poder mover esta embarcación con capacidad para 6 personas, Yusra y su hermana salvaron a sus compañeros de viaje que llegaron sanos y salvos a Grecia, desde Turquía. Todo un ejemplo de valor ante la vida, ante la dificultad, ante la guerra y ante el horror. El mejor en el cual se pueden ver nuestros chicos.

Te dejo AQUÍ una página de Facebook creada para pedir que se le asigne el próximo premio Nobel de la paz.

8. Medalla de oro en tolerancia. Simone Manuel



Simone Manuel, no ha ganado un oro sin más, como si esto fuese poca hazaña. Simone Manuel ha sido la primera mujer afro americana en ganar una competición de natación individual. Esto parecerá poca cosa, pero si pensamos en el contexto de su país de procedencia, EEUU, donde las piscinas estuvieron vetadas para las personas de color durante décadas; este es un logro histórico que hace de la nadadora todo un motivante ejemplo para la lucha en la tolerancia.


Imagen de Daily mail


9. Medalla de oro a la superación. Simone Bailes.



La gimnasta norteamericana, después de conseguir cinco medallas en estas Olimpiadas, se pregunta qué estará pensando su madre biológica en estos momentos. Simone Biles, superó una infancia dura en la que fue abandonada por su madre desde la perspectiva de la superación, y desde La atención selectiva creemos que lo ha conseguido con creces y que merece no cinco sino muchas más medalla. Por este motivo creemos que es todo un ejemplo de superación para los más pequeños o aquellos que como ella sufran de una situación desfavorecida socialmente.


10. Medalla de oro en respeto.


Que cada cual vea lo quiera en estas imágenes, un niño solamente verá respeto por la humanidad, por eso son medalla en el ejemplo al respeto:
Lee Eun-ju, de Corea del Sur y Hong Un-jong de Corea del Norte que se marcan un selfie más allá de los conflictos bélicos.

Imagen de La patilla


Doaa Elghobashy juega al voley playa cubierta desde los tobillos hasta la cabeza en frete a Kira Walkenhorst, con ropa ligera. Más allá de toda polémica, son un ejemplo claro de respeto cultural. Y para con los niños, tu opinión o la mía no importan. Lo que importa es el ejemplo de diversidad que suponen.

Imagen de Sport you

11. Medalla de oro en dignidad. Majlinda Kelmendi.


Y cerramos la lista con la primera medalla para Kosovo. Una historia que si no hace que se te ericen los vellos del cuerpo, es que tienes menos sentimientos que una piedra. Majlinda Kelmendi, recibió ofertas monetarias para presentarse en estos JJOO representando a otros países, pero no cedió ni por un instante a dichas ofertas económicas. Quiso representar a su pequeño y azotado país y ha hecho historia ganando la primera medalla en unas Olimpiadas para Kosovo. 

Con las palabras de  Majlinda, damos por clausurada esta humilde ceremonia en donde hemos querido rendir homenaje a los mejores ejemplos del deporte para la infancia y adolescencia en desarrollo:

 "Esto significa mucho. Mucha gente, especialmente los niños de Kosovo me tomarán como una heroína. Yo sólo les demostré que, incluso después de haber sobrevivido a una guerra, si quieren algo, lo pueden lograr. Si quieren ser campeones olímpicos, lo pueden conseguir. Aunque vengamos de un país pequeño y pobre"

Nuestros deportistas, oros en ejemplo para toda nuestra sociedad. 

Seguramente conozcas algún otro caso que merezca una medalla en el ejemplo. ¿Te animas a dejarlo en comentarios? Con tu opinión, ganamos todos.







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