Educación domingo, 8 de mayo de 2016

HOMOBULLYING, CIBERBULLYING, SEXTORSIÓN Y BULLYCIDIO, UN NUEVO LENGUAJE PARA LA VIOLENCIA EN EL ÁMBITO DE LA ADOLESCENCIA.

Esta semana, concretamente el lunes 2, se ha conmemorado, como cada año, el Día mundial de la lucha contra el bullying. Tanto si lo quieres llamar así, bullying, como acoso escolar; el fenómeno social  de masas que supone la amenaza real y tangible del débil frente a su verdugo, está muy lejos de estar erradicada.

Y, ¿por qué digo esto de lejos? Pues no lo digo desde una perspectiva derrotista que asuma que no hay solución posible a esta situación desoladora, sino que lo afirmo por varios motivos, el primero de los cuales introduce este mismo texto. Si tenemos que conmemorar todavía la lucha contra el bullying; si tenemos que apartar este día del calendario para recordar la gravedad del acoso escolar; si el levantamiento del 2 de mayo contra las tropas napoleónicas ha perdido protagonismo en la fecha mencionada; si estoy escribiendo esta entrada por la importancia que esta fecha supone, tanto en mi criterio como en el de tantos,...; esto sólo puede significar una cosa. Todavía nos queda mucho camino por andar. Todavía nos queda mucho trabajo.





Y aquí viene lo segundo. En la actualidad el bullying no solamente se ha extendido y echado raíces en colegios e institutos de todo el mundo, independientemente de su titularidad, características o condición. Lo más inquietante de este asunto es que el acoso escolar se ha hecho con una serie de patrones y de nomenclatura, vocabulario y neologismos propios. Todo un mundo nuevo se erige bajo la sombra del bullying y esto nos acerca a una idea de continuidad, no de vencimiento.

Pocos son los que en pleno siglo XXI no conocen de la repercusión del bullying y cómo éste ha pasado de ser ese desconocido, ese nuevo anglicismo en partes moda; a las portadas de las más escalofriantes noticias diarias. Pero si de todos modos eres de los que no conoces de dónde procede este término sacado de la voz inglesa to bully (intimidar), te recomiendo unos minutos de lectura con ESTA ENTRADA en la que ya relatamos lo que se escondía detrás del bullying y su relación con el sesgo atributivo hostil. 

Como resumen sobre este fenómeno social decir que el bullying se caracteriza por ser una relación de desequilibrio entre una persona (niño o adulto) que ejerce el papel de agresor y su víctima. En esta dualidad una de las partes no existe sin la otra y su establecimiento tiene dos premisas significativas, su duración y su ámbito de ejecución. Como duración comentar a grandes rasgos que no es bullying una agresión violenta de cualquier característica ocasional, sino que para que se produzca un caso de acoso éste debe estar basado en múltiples momentos de agresión con la misma víctima. En cuanto al ámbito de ejecución, éste se relacionaría con la edad máxima de incidencia que gira en torno a la adolescencia y un escenario grupal, donde otras personas actúan como espectadores pasivos.

Sin embargo, y pese a todo lo anteriormente relatado, poca novedad nos ofrece el mundo del bullying, ¿o no?

Del mismo modo que atendemos a un cambio sistémico en la nomenclatura y el bautismo de nuevas corrientes pedagógicas, sociales, económicas e incluso espirituales que nos regalan trending topics como por ejemplo storytelling, zona de confort, resiliencia, asertividad, drawdesing, brainstorming,...; tenemos también nuevas nomenclaturas para el mundo bullying. Y este es el principal dato que nos muestra de su crecimiento y de su integración en nuestra sociedad y en nuestras costumbres. Sé que esto que relato es horrible, pero a las pruebas me remito.


LAS NUEVAS FORMAS DE BULLYING, SUS CONTEXTOS Y NOMENCLATURA.

  
  • Ciberbullying

Ciberbullying, uno de los nuevos vocablos asociados al acoso escolar es quizás el más aceptado y conocido. Si el bullying ejerce su violencia en un escenario clave, aquel que incluye una gran masa social que lo presencie; el ciberbullying tendría que aparecer sí o sí. Qué mejor escenario que este mundo 2.0, esta ventana a las mil maravillas a la vez que a la cara más degradada de nuestra sociedad. Porque nos guste o no, las nuevas tecnologías nos han ofrecido nuevos medios de comunicación del mismo modo que nos han abierto puertas a lo peor de nosotros mismos. Y teniendo en cuenta que el fenómeno del acoso escolar tiene una incidencia superior, como comentábamos, en esta adolescencia nativadigital, era de suponer que las redes serían un escenario perfecto para propagarse. El ciberacoso o ciberbullying es el fenómeno de violencia que se produce mediante el uso indebido de las redes sociales, la mensajería instantánea, el whatsapp, etc. La usurpación de la personalidad para humillar o propagar rumores por Internet está a la hora del día. 

El clásico caso de bullying en el colegio o en el instituto se traslada a lo virtual conservando su esencia pero radicalizándose. Tenemos al agresor, que además de todas sus características posee conocimientos y manejo de las redes sociales y a la víctima, una vez más débil y confiada. Para acabar con el elenco, los que observan y callan son en este caso, contactos de la víctima, que conocen de la situación y actúan desde la permisividad callando el acto violento.




  • Happy slapping

Si no conoces el término no será porque no lo hayas visto recientemente en los medios de comunicación. El happy slapping (traducido del inglés como paliza feliz), consSextorsión agresión grabada desde dispositivos móviles. Este tipo de acoso, o ciberacoso, no queda en el gesto humillante y violento sino que se acrecienta cuando la acción en cuestión es colgada en las redes sociales. Una vez más, la figura del que calla, es en este caso el que comparte, el que no denuncia, el que participa de la propagación del vídeo, el actúa mediante una complicidad silenciosa.





  • Sexting

Sexting es el anglicismo resultado de la contracción de sex y texting. Consiste en el envío de fotografías o vídeos de índole erótica, generalmente con desnudos o conductas sexuales. En el momento en el que se practica el sexting se pierde el control sobre la propia imagen, pues la víctima nunca puede saber a dónde irá a parar esa fotografía, ese vídeo. El sexting puede dar lugar a la sextorsión, cuando se emplea este material para requerir de la víctima lo que el agresor pretenda. La situación de desprotección es sumamente peligrosa, especialmente si el agresor es un adulto.


  • Sextorsión


La sextorsión, como te comentaba en el punto anterior, es un tipo de extorsión que se produce cuando se emplea material de la víctima comprometido con su intimidad para requerir de ella alguna condición a la que sin esa extorsión no accedería. Este acto está fundamentado en el chantaje más elemental, el que juega con la imagen de la víctima.


  • Homobullying


El homobullying es un tipo de bullying relacionado con la violencia ejercida sobre personas, generalmente adolescentes, a los que se discrimina por su condición sexual. Este nuevo tipo de bullying, que no tiene nada nuevo más que el propio nombre, se está acrecentando considerablemente en nuestra sociedad. La situación LGBT (acrónimo de lesbianas, gays, bisexuales y personas transgénero), que ocasiona en colegios e institutos momentos de incomprensión y burla, no es un fenómeno minoritario. Por el contrario, a medida que avanzamos en la comprensión social de este colectivo, se suma paradójicamente, el homobullying en ascensión similar. Dos caras de una misma moneda que se contraponen y que tienen un mismo denominador común, la falta de aceptación de lo que no es considerado como tradicionalmente "normal".


  • Bloqueo social


El bloqueo social es toda conducta del agresor para aislar socialmente a su víctima. En este caso, la violencia es radical, pues afecta al componente social del indivíduo. Al verse aislado, la víctima tiende a la frustración y al no contar con apoyos a los que recurrir cae en estados depresivos que fomentan la disminución, de una ya mellada, autoestima.

El tipo de violencia aquí ejercida no es tan palpable como la violencia física o verbal, sino que es un prototipo más planificado y premeditado, más frío. Se trataría de la violencia relacional, que pretende cortar con los vínculos afectivos de la víctima para minimizarla. Se considera que la violencia relacional es más dañina que cualquier otro prototipo de violencia y que afecta a nivel psicológico, físico y emocional.






  • Bullycidio, ciberbullycidio


Como su propio nombre indica, el bullycidio es el resultado de la contracción bully + suicidio. Y como comentaba al principio de este post, si existe una palabra así, por desgracia, es la peor de las señales. Durante años el bullying, se ha venido llamando de muchas formas y ha venido mostrando muchas caras, pero lo cierto es que no se le ha dado la importancia suficiente. Supongo que por este motivo, a pesar de lo desolador de la problemática, es necesario que aparezca nueva terminología y nomenclatura, nuevos conceptos y contextos como este. El bullycidio, es un término en auge gracias a la viralización de su empleo. Al igual que otras terminologías como pudieran ser el feminicidio, el bullycidio aparece por la presión popular ante la gran ola de suicidios producidos por bullying. 


Y así podríamos seguir hasta aburrirnos con hostigamiento, mobbing, burnout, ringleader, etc. Todo este nuevo lenguaje es una respuesta social. Una respuesta a la violencia que nos azota. Hemos permitido que la agresividad entrara en nuestros hogares desde el amarillismo de la prensa, la televisión y las redes internautas, los videojuegos, la literatura y nuestro propio comportamiento acelerado y antisocial. Vamos camino de la debacle y lo cierto es que nuestra propia lengua nos lo está avisando, como si de una conciencia invisible pero nunca muda, se tratara. No es cuestión del día, ni de la moda, ni del neologismo más desgarbado. Somos nosotros. El espejo en el que se miran nuestros hijos y nuestros alumnos, nuestro futuro social más inmediato. Un nuevo contexto, una nueva era de violencia, el lenguaje del horror que afecta a lo más puro que nos quedaba, nuestros chicos.

Así que nuestra lengua nos envía un primer aviso para el próximo 2 de mayo, queda mucho trabajo, manos a la obra.




Desconfío de la incomunicabilidad; es la fuente de toda violencia. 

Jean Paul Sartre




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6 comentarios

  1. Después de tan cruda descripción confio que estés preparando una entrada con consejos de detección, actuación y prevención. Entre todos tenemos que erradicar estos términos

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    1. ¡Hola, Miguel Ángel! Gracias por tu comentario y perdona la tardanza en la respuesta. Pues lo cierto es que estoy realizando en mi Centro edicativo, un proyecto de emprendimiento relacionado con la prevención del bullying y del ciberbullying, así que probablemente llegue pronto esa entrada pues es un tema que me interesa y me preocupa, la verdad. Entre todos podemos. Mil gracias por pasarte por La atención selectiva!!

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  2. Ya hace tiempo que no me pasaba :s

    Coincido con el comentario anterior en que me gustaría ver esa entrada. Este curso muchos de clase se enfocaron en este tema y al menos a mi me hizo falta que trabajaran en una posible solución o evitación del problema.

    Besos chocolatosos, ya volveré a dar la tabarra.

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    Respuestas
    1. Achocolatada!!!!, cuánto tiempo!!! Los finales de curso son horrorosos. Yo a penas tengo tiempo para el blog, pero summer is coming, así que pronto volveremos todos a las andadas. Esa entrada ya está en marcha! Besos y chocolate a mil!

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    2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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    3. Muy cierto y triste todo lo que dices, desconocía algún término... Hay que ponerse manos a la obra, sin duda!
      Genial aporte y reflexión
      Bicos

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